28 may. 2006

VENEZUELA, BOLIVIA Y PERÚ: la historia se repite

Por Arturo Gómez

No es la primera vez que Bolivia es sometida a la tutela de los venezolanos. Su mismo nacimiento como república, en 1825, fue dirigido por los caraqueños Simón Bolívar y Antonio José de Sucre. Lamentablemente los altoperuanos los adularon en exceso nombrando al nuevo país y su capital con los apellidos de “sus libertadores”.

Siendo presidente de La Gran Colombia, Bolívar controló Bolivia a través de su lugarteniente Sucre y quiso hacerlo con Perú mediante un sumiso general Santa Cruz. Enfurecido porque los nacionalistas peruanos –como Luna Pizarro y Agustín Gamarra- rechazaron sus pretensiones napoleónicas, nos declaró la guerra en 1828. El Libertador pretendía proclamarse Presidente Vitalicio de la Federación de los Andes; es decir, el amo y señor desde el Orinoco hasta Potosí. El Perú no lo permitió.

En la coyuntura actual, pareciera que los discursos agresivos de Hugo Chávez hacia el gobierno peruano, son inspirados en el Bolívar de 1828. Un Bolívar que pretendía arrebatarnos Tumbes, Jaén y Maynas, que insultaba a los peruanos a través de su prensa adicta y nos hizo la guerra con todos los medios disponibles.

El actual presidente de Venezuela ha aprendido muy bien las tácticas manipuladoras e intervencionistas del Bolívar antiperuano, el que buscó mantener tutelados a los bolivianos y, antes que los chilenos, hizo lo posible para mantenerlos separados del Perú.

Como en los albores de la república, los peruanos rechazan rotundamente la pretensión de un venezolano de manejar la política peruana, y andina en general. Asimismo, estamos seguros de que gran parte de la ciudadanía boliviana rechaza, como en 1828, la dominación caribeña y saben que desde el Perú siempre se extenderán manos fraternas que sí respetan su soberanía y autodeterminación.