10 jun. 2006

FRANCISCO BOLOGNESI: ¿héroe derrotado y egoista?

Por Arturo Gómez

Desde 1998, en que incursioné en la enseñanza preuniversitaria comenzé a escuchar, en tertulias con diferentes colegas, algunas versiones supuestamente críticas sobre diversos personajes y episodios de nuestra historia como país.

La última vez fue el martes pasado, en que en una reunión de plana (profesores del mismo curso de una institución) un joven colega y amigo relató la exposición que hizo con motivo del Día de la Bandera ante los alumnos y directivos de un colegio donde enseña. Habló de lo absurdo que es homenajear a Francisco Bolognesi porque era un "héroe derrotado" y que solo habría que recordar a los héroes que nos han dado victorias. Además, mencionaba que el héroe de Arica era un ejemplo de que solo se valora a los blancos, criollos o extranjeros, y no a los héroes indígenas, cholos o afroperuanos. Otro punto abordado es el hecho de que Bolognesi defendió solo sus intereses, porque supuestamente tenía propiedades salitreras en Tarapáca y Arica.

Debo anotar que estos tres cuestionamientos -héroe derrotado, blanco y egoista- también son utilizados para denigrar a Miguel Grau y Alfonso Ugarte, al parecer desde la década del setenta, cuando el gobierno militar promovió la reivindicación de lo andino y autóctono, con fines de propaganda supuestamente revolucionaria. El discurso seudo indigenista fue llevado a las aulas y academias por docentes de izquierda que creyeron que se debía atacar a los "héroes de la oligarquía criolla" para rescatar del olvido lo indígena y mestizo. En los ochenta y noventa esta visión se generalizó, convirtiéndose en parte de un libreto ideologizado sin mayor fundamento.

Aquel día, en plana, no pudimos conversar más sobre el tema, pero le prometí a mi buen amigo escribir sobre el asunto. Con el ánimo de generar un espacio público de discusión y aprendizaje, expondré algunos datos, preguntas y opiniones sobre el tema.


En primer lugar no podemos etiquetar a Bolognesi como un hombre derrotado. En su hoja de vida se encuentran muchas victorias militares y morales. Nuestro personaje ingresó al ejército voluntariamente en 1853 cuando el Perú estuvo a punto de entrar en guerra con Bolivia. Combatió en la Revolución Liberal de Ramón Castilla y estuvo entre los vencedores de la batalla de la Palma que derrocó al corrupto régimen del general Echenique. Defendió la Constitución Liberal de 1856 luchando en Arequipa contra el rebelde general conservador Manuel Ignacio de Vivanco. En 1858 defendió la soberanía nacional acompañando a Ramón Castilla en el conflicto con Ecuador. Al producirse la agresión española de 1865, el presidente Juan Antonio Pezet le confió la misión de adquirir cañones en Europa, los mismos que contribuyeron a la defensa del Callao en el combate del 2 de mayo de 1866. Al estallar la guerra con Chile se le confió el mando de la II División del Sur y tuvo destacada participación en las batallas de San Francisco y Tarapacá. Luego se le encargó la comandancia general de Arica, cumpliendo esa misión murió luchando aquel 7 de junio de 1880. ¿Es Bolognesi un símbolo de la derrota? ¿Mérece su memoria el escarnio y la calumnia? ¿Qué tenga antepasados italianos y españoles lo menoscaba como peruano?.

Por otra parte, hasta donde sé, Bolognesi no tenía yacimientos ni oficinas salitreras en el sur del país. Decir que solo peleó para defender sus negocios es un fácil infundio sin ninguna prueba. En todo caso pedimos a quienes conocen bibliografía o documentación sobre los "negocios salitreros" del Héroe de Arica, tenga a bien referirlos en los comentarios. Pienso que en este dato se ha confundido a Francisco Bolognesi con Alfonso Ugarte, quien sí era exportador de nitratos en Iquique. Sin embargo me pregunto: ¿ser comerciante y exportador es un demérito que inhabilite a un peruano para luchar contra el invasor chileno?.

En verdad circula en nuestras instituciones educativas y ambiente cultural mucha "leyenda negra" contra diversos símbolos de la resistencia peruana. La mayor parte de los infundios tienen su origen en el país del sur, y son tomados "de oídas" y difundidas en nuestro propio país, disfrazándose de visión crítica que sorprende a los estudiantes poco informados.