4 jun. 2006

HUMALA Y GARCÍA: USANDO LA HISTORIA, PERO SOLO LO QUE CONVIENE.

Por Arturo Gómez

Durante su campaña electoral, el candidato Ollanta Humala, para atacar al partido oponente, repitió en varias oportunidades que "el APRA cometió el único magnicidio de la historia del Perú", refiriéndose al asesinato del presidente Sánchez Cerro en 1933. Al parecer el nacionalista no estudió bien la historia nacional o solo recuerda lo que le conviene. Lo cierto es que en nuestra vida republicana hubo dos magnicidios más.

En 1872 el sargento Narciso Najar disparó y mató al presidente constitucional José Balta, por orden de los hermanos Gutierrez, unos caudillos golpistas que fueron rechazados y ajusticiados por los limeños pocas horas después de su crimen. Seis años después, otro militar, Melchor Montoya, asesinó a balazos a Manuel Pardo y Lavalle, presidente del Perú entre 1872 y 1876, y presidente del Senado al momento de su muerte.

Por otro lado, Alan García en su mitin de cierre de campaña mencionó que los hermanos Tomás, Silvestre, Marcelino y Marceliano Gutierrez, golpistas de 1872, terminaron colgados de las torres de la Catedral de Lima. Sin embargo, hay que precisar que Marcelino Gutierrez logró salvarse de la furia popular, y que solo Tomás y Silvestre fueron colgados. En el mismo discurso, el candidato aprista recordó que Miguel Grau se opuso a los hermanos rebeldes dando ejemplo de civismo democrático, pero olvidó que el mismo marino secundó la sublevación del general Manuel Ignacio de Vivanco contra el gobierno constitucional de Ramón Castilla.

Cómo siempre, los políticos sesgando o manipulando la historia según sus intereses; sin embargo, es sorprendente que en los medios de comunicación ningún periodista haya hecho las aclaraciones del caso.

Un conocimiento objetivo de la historia del Perú y del mundo haría de los votantes, mejores ciudadanos: menos manipulables, más responsables. Lamentablemente, desde la década fujimorista, en las currículas de educación secundaria y superior se ha disminuido gravemente sus horas de estudio. En algunas universidades se ha llegado al extremo de eliminar cursos como Historia del Perú, Historia Universal, Geografía, Educación Cívica y Psicología en sus exámenes de admisión.

Urge revertir esta preocupante situación, no olvidemos que el desarrollo y progreso de un país se refleja también en el nivel cultural de sus habitantes y sus autoridades. Volveremos a este tema en una próxima oportunidad.