10 de set. de 2006

NAYLAMP, un hombre hecho dios.

El cronista Miguel Cabello de Balboa recogió en el siglo XVI la leyenda de Naylamp. Éste fue un misterioso rey que llegó a la costa norte dirigiendo una gran flota de balsas con su fastuosa corte y varias mujeres. Naylamp desembarcó portando una estatua sagrada, la del dios Yampallec, y en su honor costruyó un templo , la Huaca Chotuna, cerca del río Lambayeque.

Según Federico Kaufman Doig, Naylamp fue el fundador legendario del reino Sicán (en el siglo IX d.C.) y al morir fue divinizado por sus hijos. Estos contaron que Naylamp era inmortal y que utilizando grandes alas se fue volando rumbo al cielo. La dinastía fundada por Naylamp gobernó los ricos valles de Lambayeque hasta que el Imperio Chimú conquistó la región en el siglo XV.

Los orfebres de la cultura Sicán representaron a Naylamp en los famosos tumis o cuchillos ceremoniales, donde aparece con figura antropomorfa, alas extendidas y rico atuendo.