25 dic. 2006

LOS HOMBRES DE MONTEVERDE (CHILE)

Monteverde es uno de los pocos yacimientos arqueológicos americanos que sobrepasan en antigüedad a los famosos restos del hombre de Clovis de EE.UU. (11000 a.C.).

Durante casi 50 años las puntas líticas acanaladas de Clovis fueron consideradas las muestras de presencia humana más antigua de América. Casi todos los especialistas las consideraban como prueba irrefutable de que el poblamiento del Nuevo Mundo se inició por América del Norte y como máximo unos 11 000 a 12000 años a.C. Las puntas Clovis pertenecían a expertos cazadores de Mamuts. Son armas líticas acanaladas fabricadas por descendientes de los grupos mongoloides que cruzando Bering ingresaron por Alaska a fines del periodo Pleistoceno.

En las últimas décadas diversos descubrimientos han reclamado la categoría de "pre-Clovis", siendo los más importantes Meadowcroft (Pensylvania, EEUU) y Pedra Furada (Brasil); sin embargo, ninguno de estos yacimientos es convincente para los exigentes especialistas del mundo.

De 1977 a 1985, Tom Dillehay de la Universidad de Kentucky excavó pacientemente en Monte Verde, cerca de Puerto Mont, en la Patagonia chilena. El material que encontró es muy rico y bien preservado. Se trata de los restos de un campamento de 12 chozas de palos y pieles con un fechado radiocarbónico de 12500 años a.C. Los restos incluyen instrumentos líticos y materiales orgánicos como huesos, marfiles y troncos. Los huesos son de mastodontes, llamas, pescados y mariscos. También se halló una misteriosa pisada de pie humano en una capa de arcilla. A este estrato de ocupación humana Tom Dillehay bautizó como MV-I (Monteverde I).

Más sorprendente aún es el descubrimiento de MV- II (Monteverde II), un campamento aún más antiguo: 33000 años a.C. De esta capa se ha extraído solo algunos instrumentos de piedra. Dillehay prefiere terminar de estudiar Monteverde I, antes de profundizar en el yacimiento más remoto. El mundo científico aguarda impaciente.

De confirmarse presencia humana de más de 30 mil años de antigüedad en Monteverde, se daría un vuelco total a la explicación del poblamiento de América. Se confirmaría que miles de años antes que los asiatícos lleguen a Norteamérica por el estrecho de Béring, ya los melanésicos o australianos habián llegado a América del Sur después de cruzar el Oceano Pacífico.