11 mar. 2008

RODOLFO PACHECO INGUNZA

Diversos medios de comunicación, especialmente blogs, han dedicado sentidos homenajes al joven poeta y blogger Rodolfo Pacheco Ingunza, fallecido el último sábado 8 de marzo. Uno de ellos es el escrito por Carlos Arroyo, desde Suecia. Más abajo, un vídeo donde el poeta presenta su obra Alucinada Cordelia en la Casa España, el 11 de octubre del 2006.

La presencia de la ausencia de Ruddy Pacheco
Por Carlos Eduardo Arroyo Reyes

A través de diversos mensajes enviados a mi correo electrónico, acabo de enterarme del sensible fallecimiento del poeta peruano Rodolfo Pacheco Ingunza, quien pertenecía a la generación de vates que irrumpió en los años noventa. Ruddy, como cariñosamente solían decirle sus amigos más cercanos, nació en 1969. Cursó estudios de Educación en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fue uno de los miembros más representativos del colectivo cultural “Cultivo”, formado por un grupo de estudiantes de Educación que cultivaban la poesía y acostumbraban reunirse en un parque de la Urbanización Pando (el famoso “Colchón”). En 1994, 1995 y 1996 ganó los Juegos Florales de San Marcos en los géneros de poesía, narrativa y ensayo. Víctor Coral, en un texto testimonial que hace año y medio publicó en su blog Luz de Limbo, lo recuerda como un ser “ebrio de poesía, de vida, de sinceridad, de vino, de lo que sea, pero ebrio” y como “el único poeta en Lima a quien le he escuchado recitar la mitad de Las flores del mal de corrido, estando él completamente ebrio”. Pese a que vivió por y para la literatura, especialmente para la poesía, y que todavía tenía mucho que dar, Ruddy sólo publicó un volumen colectivo, Desde El Colchón, y un libro de poesías, Alucinada Cordelia (2006), que es seguramente con el que más lo recordaremos.

Entre los poemas que Ruddy nos ha dejado, figura este que, a mí, por lo menos, es el que más me gusta:

PRESENCIA DE LA AUSENCIA

La luna tercamente se empeña
En acompañar mi dolor
Luna menguante, llena y metálica
Me pregunto si ahora mismo
A ti te estará sonriendo

El alma se me ha podrido
En este verano encarnizado
En el que he visto suicidarse a las hadas
En el que he visto llorar a las sirenas
Amores de una noche desestrellada

Una frágil sonrisa
Juega en tu rostro
La noche nos envenena dulcemente
Mis caricias te abandonan
Y sospechas de mi callada palabra
De mis crisis mortales
¡ Si fuera un Whitman estaría abrazando al mundo ¡
¡ Si fuera un Poe estaría tan ebrio como mis fantasmas¡
Soy un inquilino más de este gran edificio, como tú
Soy un número de teléfono para llamar y darle vida

El reloj de arena ya se apura en convertirnos en harapos

Tu eres ausencia desde que el tiempo se detuvo
Eres un fantasma sin rostro que mi frágil memoria se
Empeña en recordar.

Vídeo: Ruddy Pacheco en la Casa España
(11-10-2006)