DEBATE SOBRE EL ORIGEN DE LOS INCAS

Mirador del Lago Titicaca, en Copacabana, Bolivia. Foto: Flickr


Continuando el debate sobre el verdadero origen de la etnia Inca, el historiador Juan Candela Alva escribió su respuesta al arqueólogo Joaquín Narváez Luna en su blog Crónicas del Perú. Narváez había expresados sus críticas a la famosa teoría de Waldemar Espinoza, que plantea que los incas descienden de los tiahuanacos que escaparon de Taipicala -cerca del Lago Titicaca- a fines del siglo XII o inicios del XIII. Ahora Candela manifiesta algunos argumentos a favor de la "teoría de Taipicala".


Sobre "la verdad" del origen de los Incas

Juan Candela Alva

En este post se comentan las críticas de J. Narvaez a la propuesta de Waldemar Espinoza sobre el origen Inca. Muchas de sus críticas se basan en supuestos y "creos" lo cual no es muy adecuado para un científico social que dice buscar "la verdad".

Sobre los estudios etnohistóricos cabe indicar que las crónicas no son las principales fuentes de la etno historia, sino dicha rama histórica hubiera existido antes del siglo XX; debemos tener claro que las crónicas nos permiten tener la visión occidental (o aculturada) del mundo andino, la cual debe ser analizada etnohistóricamente a través de la linguística, etnografía, antropología y obviamente la arqueología, pero esta última no debe arrogarse como la única capaz de llegar a la verdad.

J. Narvaez plantea que Waldemar Espinoza usa los mitos y leyendas de las crónicas para construir una narración ficticia sobre el origen de los Incas, según Narvaez dicha narración se construye simplemente a través de acumulación de datos inconexos. Bueno, plantear eso sin pruebas implica aceptar que Espinoza no utiliza el método etnohistórico y a mi me parece muy temerario plantearlo sin el sustento debido.

Continuando con las críticas al uso de fuentes por parte de Waldemar Espinoza , Narvaez parte su analisis de un "creo cuales fueron las fuentes" y ello no es lo más adecuado ( si se busca llegar a la verdad); se menciona como posibles fuentes a Cieza de León (Capitán Cari de Coquimbo), Huamán Poma (uso del nombre Accamama), Santa Cruz Pachacuti (Apo Tambo) y Pedro Pizarro. Bueno, hay que recordar que los cronistas mencionados no son los únicos que narran hehos relacionados con la teoría de Waldemar Espinoza (sobre el origen Inca en Tiahuanaco). Por ejemplo el Inca Garcilazo de la Vega nos da tres versiones sobre el origen Inca, en una de ellas nos cuenta que Manco Cápac vino de Tiwanaku (Pease:2007, pág. 36), y Martín de Murua menciona que los Incas llegaron a Accamama (Rostworosky: 2004, pág.20). Cabe destacar que los cronistas no deben ser creídos literalmente, sino desde la etnohistoria (ello implica una especialización). Al mencionar a los dos últimos cronistas lo hacemos para ver que no se debe tentar para conocer las fuentes de un autor, ello no es lo adecuado.

Sobre la información de Cieza de León (sobre Catari de Coquimbo) Narvaez pide que se mencione en la crónica de donde venía Catari; ahí se contradice, pues él pide que no se tome literalmente una crónica y cuando esta no trae información exacta no acepta una explicación etnohistórica como la de Waldemar Espinoza.

Narvez dice "ningún documento de por si narra la historia tal como la presenta el Dr. Espinoza". Bueno Sr. Narvaez eso es obvio, pues Waldemar Espinoza interpreta y no transcribe un documento como ústed lo afirmó. Lastimosamente en su obra "Los Incas" (1997), donde se narra el origen Inca en Tiahuanaco, Espinoza no coloca citas y quizá por ello ústed no cree en su explicación, pero de ahí a decir que se ha creado un nuevo mito me parece exagerado de su parte.

Ahora veamos las "pruebas verdaderas" de Narvaez (en comillas y en rojo) para negar la teoría de Espinoza:

a) "en Cusco no hay ningún lugar Tiahuanaco"
Aquí debemos recordar que según la teoría de Waldemar Espinoza los incas fueron inmigrantes, es decir no tenían porque tener colonias en Cusco, pero si se busca una prueba material (escultura, cerámica) que relacione directamente a Manco Cápac con Tiahuanaco hay que traer a acotación lo propuesto por Bonavia (1991): " en la actualidad no tenemos la seguridad que una etnia utilizara un sólo estilo cerámico". Quizá por ello los arqueólogos no han hallado sus pruebas materiales. Para cerrar este punto debemos mencionar que Alan Kolata ha encontrado similitud entre la organización espacial de la ciudad de Tiahuanaco y Cusco, ello evidencia un tipo de relación entre ambas ciudades.

b) "que Max Uhle dijera que Tiahuanaco fue al parecer atacada de sorpresa no prueba nada."
En este punto debemos de precisar que Max Uhle no fue el único en plantear un fin abrupto de ciudad Tiahuanaco, ya en el siglo XVI Cieza de León había indicado que "sus construcciones estaban a medio hacer" (Kauffmann: 2002, pág 358); además Duccio Bonavia propone que el fenómeno Tiahuanaco terminó aparentemente de forma abrupta en el siglo XIII (Bonavia: 1991, pág. 338), estas aseveraciones van en contra del rechazo tajante de Narvaez a la apreciación de Max Uhle mencionada por Espinoza.

c) "se conoce que hubo una sequía muy severa en los Andes Centrales, pero esta ocurrió entre los años 1,245 y 1,310 d.C. (Thompson et al 1985) que no coincide con el colapso de Tiahuanaco y sus colonias que se dio mayormente entre 1,000 y 1,060 d.C."
La posición de Narvaez no es compartida por otros estudiosos, por ejemplo Paulsen propone que entre los años 1000 y 1400 se dieron condiciones húmedas en los Andes, lo que permitió el uso de tierras marginales en la agricultura (Bonavia:1991; pág. 443), en otras palabras no hubo las sequías mencionadas por Narváez, recién según Mercer y Palacios la sequía se hizo presente en los Andes alrededor del 1350 (Bonavia:1991; pág. 443). Bajo esos planteamientos ¿dónde queda "la verdad arqueológica" de Narvaez?.

Para cerrar este punto hay que precisar que el arqueólogo Makowsky si acepta el desarrollo de un paleo Niño alrededor del 1100 (Kolata ha demostrado las evidencias de ese hecho), el cual fue precedido de una serie de sequías; de dicho planteamiento se puede proponer que el colapso Tiahuanaco alrededor de 1060 coincide con las sequías del siglo XI, las cuales generaron una serie de movilizaciones humanas en los Andes (Rostworowsky: 2004; pág. 20) y por ende posibles invasiones como la de los aymaras sobre los tiahauanacos propuesta por Espinoza Soriano.

Luego de analizar "las verdades" que niegan la teoría de Waldemar Espinoza se puede llegar a la conclusión que la arqueología por sí misma no puede dar las respuestas totales sobre el pasado andino, debe interactuar con las demás ciencias sociales. Fuera del tema en cuestión los principales estudiosos de los Incas en Perú (Rostworosky, Espinoza) coinciden en que los Incas procedían de tierras alejadas del valle de Cusco .

BIBLIOGRAFÍA

BONAVIA, Duccio
"Perú hombre e historia. De los orígenes al siglo XV".Ediciones Edubanco.Lima. 1991

ESPINOZA, Waldemar
"Los Incas. Economía, sociedad y estado en la era del Tahuantinsuyo". Amaru Editores. Lima. 1997

KAUFFMMAN, Federico
"Historia y arte del Perú antiguo".Tomo 3. La República-Peisa. Lima.2002

MAKOWSKY, Krzysztof
"Primeras Civilizaciones". Enciclopedia Temática tomo IX.El Comercio. Lima 2004

PEASE, Franklin
"Los Incas"(cuarta edición). Pucp. Lima. 2007

ROSTWOROWSKY, María
"Los Incas". Enciclopedia Temática tomo I. El Comercio. Lima. 2004