18/12/2008

LAS REFORMAS DE DENG XIAOPING

El Partido Comunista Chino celebra la apertura económica iniciada en 1978. (Foto: AFP)

Esta semana se cumple al 30 aniversario de la apertura económica china, proceso que encabezó Deng Xiaoping venciendo la dura oposición de los comunistas radicales seguidores de Mao Zedong. La introducción de reformas capitalistas en la llamada China Popular fue duramente criticada por los maoistas del mundo. En el Perú los senderistas llamaban "perros revisionistas" a Deng Xiaoping y sus seguidores.

Sobre este tema el diario El País, de España, publicó un buen informe del cual extraemos algunos párrafos ilustrativos:

Tres décadas de modernización china
JOSE REINOSO - Pekín - 18/12/2008
Vía: El País

Un día como hoy, hace 30 años, comenzó en Pekín el Tercer Pleno del 11º Comité Central del Partido Comunista Chino (PCCh), liderado por Deng Xiaoping. China acababa de dejar atrás la trágica Revolución Cultural, el movimiento lanzado por Mao Zedong en 1966 para avivar el espíritu revolucionario y deshacerse de sus rivales políticos, y que sólo terminó con su muerte, en 1976. El 22 de diciembre, finalizaba el cónclave de cinco días, y Pekín iniciaba el proceso de Reforma y Apertura, la mayor transformación económica y social que ha vivido un país en la historia de la humanidad. Tres décadas después, China se encuentra en un momento crucial, y afronta grandes desafíos, acrecentados por la actual crisis económica, bajo el Gobierno único de un PCCh aferrado al poder.

En aquella histórica reunión de 1978, el PCCh enterró "la lucha de clases como política central", y adoptó una serie de reformas económicas, conocidas como Las cuatro modernizaciones, que contemplaban la agricultura, la industria, la ciencia y la tecnología, y el Ejército. El pragmático Deng lanzó así una era de cambios, que siguen hoy en marcha, bajo el paraguas de lo que denominó "el socialismo con características chinas". Adoptó mucho del capitalismo occidental y, para frenar el debate ideológico, lanzó la famosa frase: "Qué más da que el gato sea blanco o sea negro, lo importante es que cace ratones".

La nueva revolución comenzó en el campo, donde se dio marcha atrás a la colectivización de la tierra y las comunas, pero rápidamente se extendió a las ciudades, y se pusieron en marcha las primeras zonas económicas especiales. Asegurar estos cambios radicales requería estabilidad política, y el PCCh continuó gobernando con mano de hierro, como demostró la violenta represión de las manifestaciones de 1989.

Hoy, prácticamente todos los hogares chinos tienen televisión, y, en las ciudades, lavadora, algo raro hace tres décadas; 15 millones de familias poseen coche particular, y muchas son propietarias de su vivienda. Pero por el lado de las reformas políticas, ha habido pocos avances. El Partido Comunista sigue anclado al poder, ya que sus dirigentes consideran que es la mejor garantía para que China continúe el proceso de desarrollo. Además, las violaciones de los derechos humanos siguen siendo continuas, y la disidencia es reprimida con dureza. El Gobierno replica que el primer derecho humano es poder comer y que la situación ha mejorado mucho en estos años.