9 feb. 2009

PERÚ RECLAMA EL TESORO DE "NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES"

La nave "Nuestra Señora de las Mercedes" fue hundida por los ingleses en 1804.

En mayo de 2007 la empresa estadounidense Odyssey rescató 17 toneladas en monedas de oro y plata que estaban hundidos frente a Portugal desde 1804. Los especialistas confirmaron que se trataba del buque español "Nuestra Señora de las Mercedes" y que el tesoro -valuado actualmente en 500 millones de dolares- es de origen peruano.

Ayer, BBC Mundo publicó esta interesante noticia:

Perú se une a reclamos de tesoro
Dan Collyns
BBC, Lima (8-2-2009)

El gobierno de Perú ordenó a su embajador en Washington a contratar abogados para exigir su parte de un tesoro rescatado en el Atlántico cerca de las costas de Portugal.

Perú se une así a España y a la empresa de exploración submarina, Odyssey Marine Exploration, en una batalla legal para reclamar las 17 toneladas en monedas de oro y plata de un naufragio ocurrido en 1804.

En mayo de 2007 la Odyssey Marine Exploration anunció el descubrimiento de 500.000 monedas de oro plata en aguas internacionales.

La empresa se refirió a la embarcación sumergida como el Cisne Negro, pero el gobierno de España aseguró que se trataba de Nuestra Señora de las Mercedes, una fragata española hundida por un acorazado británico durante una batalla naval al inicio del siglo XIX.

Patrimonio Cultural

España denunció a la empresa exploradora de llevarse parte del patrimonio cultural v haber violado el sitio de descanso eterno de marineros españoles.

Ahora Perú se lanzó al ruedo asegurando que parte del tesoro le pertenece como parte de su patrimonio cultural ya que las monedas fueron acuñadas en Lima con oro plata peruanas.

Perú afirma tener derechos al menos sobre parte del hallazgo, principalmente porque fue saqueado por la potencia colonial.

España, por su parte, desestima el reclamo arguyendo que la embarcación navegaba bajo bandera española y que Perú no existía como país en 1804.

Entretanto, Odyssey Marine Exploration sostiene que, según las leyes marítimas, como rescatador le pertenece 90% de lo que provenga de la embarcación.

Así que los reclamos de lo que podría ser el hallazgo submarino más valioso del mundo genera interrogantes sobre la rentabilidad del rescate de patrimonio histórico.

La disputa sobre el tesoro, valuado en más de US$500 millones, está pendiente en un tribunal de Florida, EE.UU. y es posible que allí se quede por mucho tiempo.