13 jul. 2009

UN TESTIMONIO DE JOSÉ DE LA RIVA AGÜERO

Riva Agüero llegó a ser el primer Presidente del Perú (1823). Imagen: Caretas.

José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete, marqués de Aulestia, fue uno de los pocos nobles limeños que abrazó la causa de la independencia. Al no haber alcanzado buenas posiciones burocráticas por ser un "criollo" o "español americano" se vinculó a los patriotas desde los tiempos del virrey Abascal. Él fue uno de los principales informantes que tenía don José de San Martín cuando llegó al Perú con su Ejército Unido de los Andes.

En una de las cartas escritas al libertador argentino, en 1820, Riva Agüero le informó sobre el grado de compromiso de los habitantes de Lima con los ideales independentistas (*):


"... los de la clase alta aunque desean la independencia no darán sin embargo ni un paso para lograrlo o secundarla, pues como tienen a sus padres empleados o son mayorazgos, o son hacendados, no se afanan mucho por mudar de existencia política, respecto a que viven con desahogo bajo el actual gobierno. Los de la clase media que son muchos no harán nada tampoco activamente hasta que no vengan los libertadores y les pongan las armas en la mano, su patrimonio solo sirve para regar noticias, copiar papeles de los independientes, formar proclamas etc, levantar muchas mentiras que incomodan al gobierno y nada más. Los de la clase baja que comprende este pueblo, para nada sirven ni son capaces de una revolución. En una palabra, no hay que esperar ningún movimiento que favorezca los del ejército protector de esta capital. Pues en ella reina la indolencia, una miseria, una flojedad, una insustancialidad, una falta absoluta de heroísmo, de virtud republicanas en general, que nadie resollará aunque vean subir al cadalso un centenar o dos de patriotas ..."

* Citado por Jorge Basadre en La Iniciación de la República (p. 46), y por Gustavo Montoya en La Independencia del Perú y el fantasma de la revolución (p. 61).