2 nov. 2009

TÚPAC AMARU II EN EL CONTISUYO

Túpac Amaru II en un fresco de Tadeo Escalante.
Foto: Wilfredo Loayza.

Túpac Amaru en el Contisuyo

Después de la batalla de Sangarará (18-11-1780) Túpac Amaru desestimó la idea de atacar y tomar rápidamente el Cusco, como se lo pedía su esposa Micaela Bastidas. Le pareció mejor primero enrumbar a Arequipa, en la región que los incas llamaban el Contisuyo. La Ciudad Blanca ya había mostrado su espíritu rebelde cuando muchos criollos y mestizos se amotinaron a comienzos de 1780 protestando contra el aumento de la alcabala y la creación de las aduanas interiores.

Los historiadores, como Daniel Valcárcel y Juan José Vega, mencionan a Casimiro Inca, sobrino del Túpac Amaru, como el posible máximo dirigente de los arequipeños dispuestos a la lucha. Controlar el Contisuyo era importante para contener a las tropas realistas que podrían desembarcar por Quilca para dirigirse al Cusco y aplastar la rebelión.

Pobladores de Chumbivilcas, en la región Cusco. Foto: Amici del Perú (Flickr).


En la Campaña del Contisuyo Túpac Amaru cruzó la provincia cusqueña de Chumbivilcas, pasando por Santo Tomás, Velille y Livitaca, siendo aclamado como Rey Inca por muchos indígenas y mestizos. Avanzó hacia Caylloma, y durante el camino escribió cartas para sus simpatizantes arequipeños, a quienes les dijo "vasallos míos" y prometió librarlos de "las perversas imposiciones y amenazas" de los chapetones.

Era finales de noviembre de 1780, la vanguardía rebelde ya había ingresado a la ciudad de Caylloma (región Arequipa) y era recibida con festejos, cuando de pronto Túpac Amaru se detuvo en Coporaque (Espinar, región Cusco). Había cambiado de planes; ahora pensaba que era más urgente marchar al Collasuyo. Continúa aquí >>