20 nov. 2009

UN PERUANO EN LA REVOLUCIÓN MEXICANA

Víctor Raúl Haya de la Torre cuando estudiaba en la Universidad San Marcos.
Imagen: Blogalanperu (Flickr).

Un peruano en la Revolución Mexicana

El 23 de mayo de 1923 Víctor Raúl Haya de la Torre había liderado la gran movilización popular que impidió que el Perú sea consagrado al Sagrado Corazón de Jesús. El dictador Augusto B. Leguía no se lo perdonó. El joven dirigente sanmarquino fue apresado el 2 de octubre y confinado en la isla San Lorenzo; poco después fue desterrado.

Haya de la Torre, con 28 años de edad, llegó a México durante el gobierno del general Álvaro Obregón (1920-1924), famoso por haber derrotado a Pancho Villa en la batalla de Celaya, en 1915. Con Obregón los mexicanos vivían un periodo de reflujo revolucionario y se iniciaba el proceso de "construcción de instituciones". Su Ministro de Educación era José Vasconcelos, uno de los intelectuales más destacados de la historia mexicana, quien al enterarse de la llegada del peruano inmediatamente lo llamó a su despacho y le dio empleo como redactor de la revista "El Maestro".

Gracias a su biógrafo Felipe Cosio del Pomar tenemos muchos datos interesantes de la labor desempeñada por Haya de la Torre en México desde noviembre de 1923 hasta mayo de 1924. En su obra "Víctor Raúl" (Edictorial Cultura: México D.F. 1961), Cosio del Pomar nos cuenta que Haya se ganó la confianza y amistad del ministro Vasconcelos, quien con cariño lo llamaba "Hayita", y llegó a nombrarlo su Secretario privado. Con este importante puesto nuestro compatriota ayudó eficientemente en la creación de escuelas, fundación de bibliotecas, edición de libros, auspicio de artistas y otorgamiento de becas que caracterizaron la gestión del insigne Vasconcelos.

Durante aquella estadía en México, Haya de la Torre trabó amistad con la poetisa chilena Gabriela Mistral, la fotógrafa italiana Tina Modotti y el pintor mexicano Diego Rivera, entre otras destacadas figuras del arte y la cultura.

Además, Haya viajó como "Maestro Misionero" a muchas localidades indígenas y conoció de cerca la vida del pueblo mexicano. Incluso, estuvo en Morelos en febrero de 1924 y participó de un homenaje a Emiliano Zapata conmemorando el quinto aniversario de su muerte.

Antes de partir, el inquieto trujillano fundó la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), como un frente multiclasista, indoamericano y antiimperialista, que en muchos aspectos se inspiraba en la enseñanzas de la Revolución Mexicana.

Pletórico de entusiasmo revolucionario y alimentado de las experiencias vividas en México, Haya de la Torre inició su viaje a la Unión Soviética.