LAS MUJERES DE SIMÓN BOLÍVAR

Simón Bolívar Palacios (1783-1830).
Imagen: Archivo Life.

Desde muy joven Simón Bolívar admiró la belleza femenina y conquistó hermosas mujeres. Sus biógrafos coinciden en que el prócer venezolano, aunque de esmirriada figura, tenía una personalidad muy cautivadora, avasallante, irresistible. Contrajo matrimonio cuando tenía 19 años, pero la muerte le arrebato muy pronto a su amada, y nunca volvió a casarse. En esta y otras entradas recordaremos a algunas de las beldades que le prodigaron amor, cariño y pasión al gran Libertador.

MARÍA IGNACIA RODRÍGUEZ DE VELASCO

Imagen: La Samotracia.

Es más conocida como la "Güera" Rodríguez. Simón Bolívar tenía 16 años cuando la conoció en México en 1799. La rubia de 21 años pertenecía a la nobleza criolla, y según Saúl Chávez Peralta era "una mujer radiante de sensualidad, apasionante en su belleza y cimbreante en su cuerpo ... una amante de fina categoría y exuberante en su entrega". El mismo año el caraqueño partió a España y nunca más se encontraron.

MARÍA TERESA RODRÍGUEZ DEL TORO

Pintura: Tito Salas.

La conoció en Madrid en 1800 cuando tenía 17 años; ella era mayor por dos años. Sobre Teresa el mismo Simón Bolívar escribió que era "una señorita de bellas circustancias y recomendables prendas". También la llamaba "mi amable hechizo del alma". El 26 de marzo de 1802 se casaron, pero al llegar a Venezuela ella fue atacada por la fiebre amarilla y falleció en enero de 1803. Fue una de las peores tragedias en la vida del Libertador.

FANNY DE VILLAR´S

Imagen: Saul Chávez Peralta.

Simón Bolívar era un joven viudo de 20 años, cuando llegó a París y conoció a su prima lejana Fanny de Villar´s. Era una bella dama de 28 años, nada feliz con su esposo, un coronel de 54 años. No tardó en ofrecer consuelo, caricias y pasión a su melancólico visitante. Era una mujer culta, y tenía un salón donde se reunían artistas, intelectuales y científicos. Uno de los más asiduos era Alexander von Humboldt. Después de tres años de idilio, Simón se despidió de Fanny en 1806, confesándole que regresaba a Venezuela para luchar por la independencia. Veinte años después, ella le escribió saludándolo por la libertad del Nuevo Mundo.