13 dic. 2009

SIMÓN BOLÍVAR Y MANUELITA SÁENZ

Manuelita y el Libertador.
Dibujo: Adriana Méndez.

El 16 de junio de 1822 Simón Bolívar ingresó triunfante a Quito. Una multitud lo ovacionaba, cuando desde un balcón Manuelita Sáenz arrojó una corona de rosas y laureles que cayó en el pecho del Libertador. El héroe, sorprendido, levantó la mirada y vio a la hermosa joven que se ruborizaba. Entonces la saludo agitando el sombrero, mientras sus ojos quedaban cautivados por la bella ecuatoriana. La misma noche fueron presentados en la velada que se brindó en casa del patriota Juan Larrea. Simón y Manuela quedarían unidos para siempre.

A continuación tenemos un vídeo de aquel memorable encuentro. Las escenas pertenecen a la serie ""Bolívar" de Betty Kaplan.