1 abr. 2010

EL OBELISCO TELLO

El Obelisco Tello de la cultura Chavín. Imagen: Lizardo Tavera

El Obelisco Tello

Autor: Luis G. Lumbreras Salcedo

La forma de la piedra es alargada, de corte rectangular, con un ligero rebajo en la parte superior y decorada en toda su superficie. La representación quizá corresponde a un lagarto o algo parecido, fuertemente estilizado. La estructura del personaje es sumamente compleja, pues para formar el cuerpo, se combinan un conjunto de motivos idealizados, en forma de plantas, animales terrestres, marinos, etc.

La cabeza, vista de perfil, aparece con una boca en forma de U y con cuatro colmillos, adornada con cabezas de felinos a manera de serpientes. De las orejas penden aretes; la nariz es apenas perceptible. Es cuello es una combinación de cabezas de felino, serpientes y colmillos. Es cuerpo consta de un conjunto de representaciones, entre las que se puede distinguir una figura antropomorfa en la parte superior, algo que pudiera ser la representación de un murciélago, cabezas de felino y serpientes, asociados a elementos vegetales, representaciones de flores, plantas, tallos, frutas, etc. En la parte inferior del cuerpo hay una figura antropomorfa con un tocado radiado circular, semejante a las representaciones que se hacen del sol, con colmillos muy desarrollados y actitud de vuelo. De la boca de un felino antropomorfo, en la parte que pudiera corresponder a los genitales, surge una planta con muchas ramificaciones, cada una de las cuales tiene ojos. Las extremidades del animal terminan en garras. Entre las representaciones hay una concha del tipo Spondylus, que afecta, en su parte superior, la cabeza de una serpiente. Aparte del cuerpo, cerca de las fauces, hay figuras representando un felino, un ave y un pez. Así como también serpientes y otros diseños de difícil identificación.

El monolito contiene dos figuras gemelas, diferenciadas por algunos rasgos, que han hecho suponer a Tello que se trata de la representación de dos formas de la divinidad, de sexo opuesto.