12 jun. 2010

EL REINADO DE HUAYNA CÁPAC

Huayna Cápac, reinó durante el apogeo del Tahuantinsuyo.
Dibujo: Guaman Poma de Ayala.


El reinado de Huayna Cápac

Huayna Cápac
nació en Tumibamba o Tomebamba (Cuenca, Ecuador) hacia 1480, siendo hijo del Sapa Inca Túpac Yupanqui y la Coya Mama Ocllo. Su nombre original fue Tito Cusi Huallpa. Cuando su progenitor fue asesinado, Huayna Cápac era todavía niño y su vida corrió grave peligro por la conspiración de Chuqui Ocllo y Cápac Huari; sin embargo el noble general Huamán Achachi protegió al pequeño heredero y logró ajusticiar a los sediciosos.

Templo del Sol de Ingapirca, cerca de Tumibamba, en Ecuador.
Foto: Patomena (Flickr).


Como Huayna Cápac aún no podía asumir el poder, los orejones nombraron un Inca Rantin (regente o sustituto) para que gobierne provisionalmente; este cargo de confianza recayó en Apo Huallpaya. Lamentablemente este orejón fue descubierto en una confabulación traidora por lo que fue capturado y ejecutado por Huamán Achachi, Suyuyuc Apu del Chinchaysuyo.

Después de aprobar el huarachico (rito de iniciación viril), Huayna Cápac recibió la mascaypacha roja, máximo símbolo del poder incaico. Su gobierno se concentró en los esfuerzos por consolidar el dominio inca en todas las regiones del imperio. En ese sentido, realizó diversas campañas para debelar las rebeliones que provocaron muchos curacas regionales. En el Chinchaysuyo dirigió personalmente la represión a los huancas, cañaris, huancavilcas, chonos y punaeños. También aplastó la rebelión de los Chachapoyas y en el extremo norte anexó hasta el río Ancasmayo, en tierras de los pastos de Colombia. Con esto alcanzó los máximos límites que tuvo el Tahuantinsuyo. Teniendo como base de operaciones a la llaqta de Tumibamaba, dirigió campañas contra los tallanes, tumpis, cayambes y carangues. Al enterarse de otras rebeliones en el Collasuyo envió a su general Yasca para debelarlas y hacer construir fortalezas en la frontera con los belicosos chiriguanas (guaranies).

Huayna Cápac culminó la construcción del templo de Sacsayhuaman, en Cusco, Perú. Foto: Jvumn (Flickr).

Este inca puso especial interés en fortalecer la presencia inca en el norte, por lo que engrandeció Tumibamba, Ingapirca y Quito, llevó mitimaes cusqueños de alto rango, y mantuvo un gran ejército en la región con sus fieles generales Quis Quis, Calcuchímac y Rumiñahui. También amplió el capac ñan o red vial, y se preocupó por mantener con buenas reservas todas las colcas y tambos del imperio. Las crónicas le atribuyen la implantación del sistema de pinacuna o piñas, conviertiendo en “esclavos” a ciertos grupos rebeldes para enviarlos a los duros trabajos en los cocales de la selva alta.

En 1527, mientras residía en Tumibamba, Huayna Cápac escuchó noticias de la presencia de individuos con grandes barbas y extraños vestidos que llegaban por el mar navegando en gigantes “casas de madera” . Se trataba de los españoles que venían en el segundo viaje de Francisco Pizarro. El Inca pidió más noticias sobre ellos, pero los barbudos de pronto dejaron de ser vistos.

En el reinado de Huayna Cápac los españoles fueron vistos en la costa norte del Tahuantinsuyo. Dibujo: Guaman Poma de Ayala.

En la ciudad del Cusco ejercía como Incap Rantin su hijo Topa Cusi Huallpa (Huáscar), el que también había sido elegido como el Hatun Auqui (príncipe sucesor) oficial. Sin embargo, cuando el Sapan Inca estaba por morir, al parecer por una viruela, cambió su decisión nombrando como nuevo sucesor a su hijo Ninan Coyuchi, quien falleció por la misma enfermedad sin haber asumido el mando. Poco después estalló la guerra por el poder entre sus hijos Huáscar y Atahualpa. Los descendientes de Huayna Cápac formaron la panaca o ayllu real llamado Tumipampa Panaca.