2 jul. 2010

FRANCISCO PIZARRO EN PUNÁ Y TUMBES

Los españoles llevados en balsas a la isla Puná, en el golfo de Guayaquil.
Imagen: El Bibliómata (Flickr).

Francisco Pizarro en Puná y Tumbes

Por invitación del cacique Tumbala, Francisco Pizarro y sus hombres subieron a sus balsas para pasar a la isla Puná. Aquí los españoles saquearon los palacetes que tenían adornos de oro, tomaron a decenas de mujeres y liberaron a los prisioneros tumbesinos, con quienes tenían frecuentes guerras. Todo esto desencadenó la furia de los punaeños que se sublevaron para destruir a los barbudos, quienes lograron derrotarlos, pero perdiendo diez hombres y varios caballos. Hernando Pizarro fue uno de los heridos.

Después de cuatro meses de permanencia en Puná, en abril de 1532 Pizarro decidió pasar a Tumbes, por invitación de su cacique, Chilimasa. Pero cuando estaban desembarcando fueron ferozmente atacados por los tumbesinos, que lograron matar a tres de los cristianos. Pizarro ordenó buscar al jefe indígena para castigarlo por su traición. Un escuadrón al mando de Hernando de Soto logró capturar a Chilimasa, quien confesó que todo fue orden de Atahualpa, el nuevo emperador del Tahuantinsuyo. Continúa aquí >>