4 sep. 2010

LAS VICTORIAS DE QUIZU YUPANQUI

Imagen: Municipalidad de Lima.

Las victorias de Quizu Yupanqui
Texto: Arturo Gómez

A comienzos de 1536, el general cusqueño Quizu Yupanqui recibió la orden de atacar y destruir Lima, la recién fundada capital de Nueva Castilla. Mientras Manco Inca sitiaba el Cusco, Quizu Yupanqui, a la cabeza de 25000 aucarunas, enrumbó velozmente al valle del Rímac. Aquí el gobernador Francisco Pizarro, preocupado por la gran rebelión indígena, organizó sus tropas para defender Lima y acudir en auxilio de sus hermanos en el Cusco.

El primer ejército enviado por Francisco Pizarro rumbo al Cusco estuvo al mando de su cuñado, el capitán Gonzalo de Tapia. Constaba de ochenta jinetes, cuarenta infantes y miles de indios amigos y se dirigió primero a Pisco, para luego subir a la Cordillera de los Andes. Muy cerca de la ciudad inca de Huaytará (en la región Huancavelica), los españoles cruzaron el puente sobre el río Pampas, sin saber que las tropas rebeldes los esperaban. Al subir la cuesta de Huaytará los hombres de Gonzalo de Tapia sufrieron una terrible lluvia de piedras y cuando retrocedieron se dieron cuenta de que el puente había sido destrozado. Los españoles se vieron perdidos y aunque lucharon denodadamente por sus vidas todos fueron aniquilados. Igual suerte sufrieron sus indios auxiliares y negros esclavos. Las armas y caballos capturados fueron enviados como trofeos de guerra para Manco Inca.

La expedición de Gonzalo de Tapia fue aniquilada por Quizu Yupanqui en Huaytará (región Huancavelica). Dibujo: Miguel Ángel Yzaguirre.

Sin conocer el trágico final de Tapia, Francisco Pizarro envió otra expedición para darle alcance y ayuda. La encabezó su pariente Diego Pizarro y estuvo conformada por 150 cristianos y buen número de indios aliados. Subieron a la Cordillera por la ruta de Huarochirí y llegaron al valle del Mantaro. En Jauja se les unieron miles de indios huancas y continuaron su marcha al sur. Al subir por la cuesta de Parcos (en Angaráes, región Huancavelica) se encontraron con el victorioso ejército de Quizu Yupanqui. Aprovechando su posición ventajosa los indios atacaron con presteza, logrando dar muerte a todos los españoles y la mayor parte de sus indios amigos.

El ejército de Quizu Yupanqui, con la moral al tope, se alistó para avanzar hacia el valle del Mantaro. Manco Inca, enterado de sus hazañas, le envió una hermosa litera de oro. No era para menos. Por primera vez las tropas incaicas habían derrotado a los españoles, quienes ya no eran vistos como seres divinos e invencibles. Parecía cercano el día de la destrucción definitiva de los barbudos y el inicio de una nueva era para el Tahuantinsuyo. Continúa aquí >>