5 sep. 2010

LAS VICTORIAS DE QUIZU YUPANQUI (Continuación)

Dibujo: Miguel A. Yzaguirre.

Las victorias de Quizu Yupanqui
(Continuación)

Temiendo que los dos primeros ejércitos enviados hayan sido emboscados y aniquilados por los rebeldes, Francisco Pizarro organizó una tercera expedición al mando del alcalde de Lima Juan Mogrovejo de Quiñones y compuesta por 60 jinetes, igual número de infantes y un fuerte contingente de indios auxiliares. Mogrovejo era un experimentado soldado de la conquista del Perú, y tenía fama de ser excesivamente cruel con los indígenas que no se sometían a sus designios. Era mayo de 1536 cuando partió rumbo a la sierra central, siguiendo la ruta de Jauja, por donde había pasado la expedición de Diego Pizarro sin saber su trágico final.

Cuando por fin llegaron a la cuesta de Parcos (Angaráes, Huancavelica), reconocieron a varios españoles aplastados por pesadas galgas (piedras rodantes) que cayeron de los cerros cercanos . Tarde fue cuando notaron que las tropas de Quizu Yupanqui los estaban rodeando y soltaban rocas gigantes contra ellos. Muchos españoles murieron al instante y los que intentaron fugar fueron cayendo uno a uno hasta quedar todos muertos. Felices por esta tercera victoria los rebeldes avanzaron hacia el valle del Mantaro, tierra de los indios huancas, fervorosos aliados de los cristianos.
Quizu Yupanqui es uno de los grandes héroes de la Resistencia Incaica.
Dibujo: Miguel Ángel Yzaguirre.



Al llegar a Jauja Quizu Yupanqui se encontró con la cuarta expedición enviada por Francisco Pizarro desde Lima con destino al Cusco. La encabezaban el capitán Alonso de Gaete y Cusi Rímac, un hijo de Huayna Cápac y hermano de Manco Inca. Cuando estaba por iniciarse la batalla el príncipe inca desertó del bando hispano y se incorporó a las filas rebeldes, hecho que provocó gran desconcierto entre los cristianos. Intentaron fugar pero fue inútil, Gaete y sus hombres fueron masacrados junto a 900 soldados de la etnia Huanca. Algunos españoles fueron tomados prisioneros para ser sacrificados en agradecimiento al dios Inti, el Sol. Pero dos españoles aprovecharon la noche para escapar. Fueron un hermano de Gaete y un soldado de apellido Cervantes, los mismos que, escapando a Lima, encontraron al capitán Francisco de Godoy liderando la quinta expedición enviada por el Gobernador. Godoy, al saber el trágico fin de los cuatro capitanes anteriores, ordenó a sus tropas (120 españoles y miles de indios amigos) dar media vuelta y huir sin parar hacia Lima.

Con estas victorias las tropas cusqueñas de Quizu Yupanqui reconquistaron las fértiles tierras de la etnia Huanca y reclutaron a miles de sus hombres para la campaña incaica sobre Lima. En esta ciudad cundió el pánico ante la inminente llegada del ejército rebelde. Era julio de 1536, el ejército de Manco Inca combatía heróicamente por reconquistar el Cusco y el de Quizu Yupanqui avanzaba triunfante rumbo a Lima. Los cusqueños nunca estuvieron más cerca de expulsar a todos los españoles y restaurar el Tahuantinsuyo.