CRISTÓBAL COLÓN EN LA ESPAÑOLA


Cristóbal Colón. Imagen: Archivo Life.

Cristóbal Colón en La Española

La “Santa María” y la “Niña” arribaron a la isla Bohío el 6 de diciembre de 1492. Cristóbal Colón la bautizó con el nombre de “La Española” y empezó a explorar el extremo noroccidental de la actual República de Haití. El día 16 avistó una isla a la que nombró “Tortuga” por su semejanza con el caparazón de un quelonio. Siguió navegando hacia el este contemplando el verdor del paisaje y saludando a los nativos que encontraba en las orillas. El 19 ingresó a una bahía a la que llamó “Santo Tomás” (hoy bahía de Acul), fue recibido amistosamente por los nativos. Aquí le contaron que un poco más adelante vivía el cacique Guanacagarí y que al interior había una rica región llamada Cibao. El Almirante se alegró mucho creyendo que Cibao era una derivación de Cipango (Japón).

La noche del 25 de diciembre de 1492, cuando las dos naves costeaban “La Española” frente a “Punta Santa” (hoy Cabo Haitiano), la “Santa María” chocó contra los arrecifes y empezó a hundirse. Vanos fueron los intentos de ponerla a flote, por lo que Cristóbal Colón ordenó sacar sus tablones y mandó construir un fuerte al que llamó “La Navidad”.

Seguir navegando con 70 españoles y varios indígenas cautivos en la pequeña carabela la “Niña” era muy peligroso. Cristóbal Colón decidió dejar en “La Navidad” a 40 cristianos y regresar a España con el resto. Dejó como jefe a don Diego de Arana, les pidió guardar la unidad del grupo y mantener la amistad con los nativos. El 2 de enero de 1493 se despidió de ellos, sin presagiar que no volvería a verlos con vida.

La “Niña” se dirigió rumbo al este y el 6 de enero, en aguas de la actual República Dominicana, se encontró con la “Pinta”. Martín Alonso Pinzón le explicó al Almirante que se había alejado involuntariamente, pero no lo convenció del todo. De todas formas, las dos carabelas continuaron juntas y llegaron a la bahía de Samaná, donde fueron recibidos a flechazos por los feroces indios ciguayos. Colón bautizó el lugar como “Golfo de las Flechas” y decidió dejar de costear “La Española”. El 16 de enero ordenó poner las proas en dirección noreste, rumbo a España. Continúa aquí