31/05/2010

PINTURA DE LUIS MONTERO

Óleo del pintor piurano Luis Montero Cáceres (1827-1869) titulado "La libertad". Se exhibe en el Congreso de la República del Perú.


Fotos: Arturo Gómez Alarcón.

28/05/2010

EL PRIMER VIAJE DE FRANCISCO PIZARRO (CONTINUACIÓN)

Francisco Pizarro. Dibujo: Suárez del Árbol.

EL PRIMER VIAJE DE FRANCISCO PIZARRO
(Continuación)

El 2 de enero de 1825, partió Hernando de Montenegro desde Puerto de Hambre hacia el Archipiélago de las Perlas. Después de veintiseis días de espera, Francisco Pizarro y sus moribundos soldados por fin vieron regresar al navío Santiago cargado de víveres, medicinas, armas y soldados de refuerzo. Todos se abrazaron y tuvieron un merecido banquete con los lechones y el maíz que trajo Montenegro, para después zarpar y continuar con rumbo sur. En los primeros días de febrero encontraron una playa y desembarcaron. La llamaron Puerto de la Candelaria y penetraron dos leguas por los montes, hasta que hallaron una aldea abandonada, con abundante maíz, tubérculos comestibles, carne de cerdos silvestres y oro valorizado en 600 pesos. Pero gran sorpresa se llevaron cuando encontraron ollas calientes con brazos y piernas de seres humanos. Rápidamente, retornaron al mar y continuaron la navegación.

Indígena colombiano y el navío "Santiago".
Dibujo: Suárez del Árbol.

Bordearon varias leguas de costas colombianas llenas de tupidos manglares hasta que apareció en la orilla una aldea sin indios y una fortaleza de madera sobre un promontorio rocoso. Lo llamaron primero Puerto de las Piedras y desembarcaron. Cuando exploraban los alrededores, aparecieron cerca de tres mil indios pintados de rojo y amarillo gritando y arrojando muchas piedras, lanzas y flechas. Los cristianos se replegaron hacia el fortín perseguidos por los nativos que herían o mataban a los rezagados. Francisco Pizarro combatía con su espada y rodela, cuando de pronto tropezó y rodó por una cuesta, quedando quieto varios segundos. Mientras sus soldados peleaban atrincherados en el fortín de madera, Pizarro se levantó y siguió luchando sin ayuda, hasta que una pedrada y varios flechazos lo volvieron a tumbar en la arena. Los indígenas lo creyeron muerto y emprendieron retirada. Los españoles también lo creyeron finado y cuando bajaron para recogerlo se alegraron de verlo con vida. El terrible ataque arrojó el saldo de 5 muertos y 17 heridos entre los hispanos.

Soldados de Francisco Pizarro. Dibujo: Suárez del Árbol.


Algo recuperado, Francisco Pizarro ordenó levar anclas con rumbo norte. Había decidido regresar hasta Chochama, cerca de Panamá, a la espera de los refuerzos de Diego de Almagro. Pero éste ya estaba viajando al sur y se cruzaron en alta mar. A bordo del navío San Cristóbal, Almagro y 70 soldados avanzaron por el litoral colombiano siguiendo las huellas dejadas por Pizarro en las cortezas de los árboles. Cuando llegaron al Puerto de las Piedras desembarcaron y sufrieron la terrible acometida de los indígenas de piel pintada. En el combate un flechazo le cayó en el rostro al capitán manchego y le destrozó el ojo derecho. Cuando algunos indios se acercaban para rematarlo, un esclavo negro de Juan Roldán lo rescató y puso a buen recaudo. Antes de embarcarse nuevamente, los hispanos incendiaron el fortín y la aldea indígena, para luego rebautizarla como Pueblo Quemado.

Diego de Almagro. Dibujo: Antonio de Herrera

Almagro y sus hombres todavía buscaron a Pizarro algunas leguas al sur, llegando hasta el río San Juan, donde decidieron dar media vuelta para volver al Archipiélago de las Perlas. Aquí se enteraron que sus compañeros estaban esperándolos en Chochama y hacía allí se dirigieron. El reencuentro fue conmovedor. Ambos jefes heridos se abrazaron y juraron no darse por rendidos.

25/05/2010

LA CALLE BODEGONES (FOTOS)

La calle Bodegones es actualmente la cuadra 3 del jirón Carabaya, al costado de la Catedral, en el Centro Histórico de Lima. Desde el Virreinato hasta comienzos del siglo XX los limeños la llamaron así porque tenía muchas tiendas de abastos. En 1826, en una de sus bodegas, la de Camilo Liceras, se vendieron los primeros ejemplares de El Peruano, el diario más antiguo de nuestro país.

La calle Bodegones en 1835
(Acuarela: J. Wayne)

La calle Bodegones en 2010
(Fotos: A. Gómez)


24/05/2010

EL PRIMER VIAJE DE FRANCISCO PIZARRO

Francisco Pizarro González. Dibujo: Jorge Salazar.


EL PRIMER VIAJE DE FRANCISCO PIZARRO

El 14 de noviembre de 1524 Francisco Pizarro y 112 hombres zarparon del puerto de Panamá a bordo de un navío llamado Santiago. Un segundo barquichuelo de nombre San Cristóbal estaba en reparaciones para partir próximamente al mando de Diego de Almagro. Pizarro pasó por la isla Taboga y enrumbó hacia el Archipiélago de las Perlas, desembarcando en la isla de Terarequí. Aquí se aprovisionó de comida, agua y leña, y esperó vientos favorables para navegar hacia el sureste. Su primer objetivo era conquistar y saquear las tierras del cacique Birú, exploradas por Pascual de Andagoya dos años antes.

El 13 de diciembre, el capitán trujillano levó anclas dirigiéndose al sur de la Punta de Garachine. Desembarcó en Puerto Piñas y llevó a sus soldados a explorar el interior, encontrando solo montañas y chozas abandonadas. Embarcados nuevamente, prosiguieron hacia el sur hasta detenerse en Puerto Deseado, donde buscaron algún pueblo con comida, para pasar la noche navideña, pero no lo hallaron. Navegando más al sur pasaron la Navidad a bordo, compartiendo las escasas provisiones que quedaban. Los últimos días del año tuvieron que enfrentar las tempestades que hacía zarandear la frágil nave. Y empezó a cundir el miedo entre los soldados, que contemplaban los elevados y tupidos manglares colombianos, lleno de insectos, boas y caimanes.

Pizarro y sus hombres explorando la selva tropical colombiana.
Dibujo: Jorge Salazar.


Cuando por fin encontraron una playa, Francisco Pizarro ordenó el descenso para buscar comida. Para su desdicha, las aldeas de indios que encontraban estaban abandonadas y sin alimentos. Los españoles tuvieron que comer yerbas y frutas desconocidas. Muchos se maldecían por haber salido de Panamá creyendo en Pizarro. Muy preocupado, éste ordenó a Hernando de Montenegro que lleve el barco al Archipiélago de las Perlas y regrese con bastimentos lo más pronto posible. Veintitres días demoró Montenegro. Mientras tanto, en el campamento de Puerto de Hambre, Pizarro vio morir a veintisiete de sus hombres, unos por la malaria y otros por inanición. A los sobrevivientes los alentaba recordándoles lo ricos que iban a ser y les narraba historias de españoles que encontraron fabulosos tesoros después de muchos peligros y sufrimientos. (Continuará)

Españoles esperando a Hernando de Montenegro en Puerto de Hambre.
Dibujo: Jorge Salazar.

23/05/2010

BIOGRAFÍA DE MANUEL BELGRANO (Segunda parte)

Manuel Belgrano. Foto: Kernell32 (Deviantart).

Biografía de Manuel Belgrano
(Segunda parte)

A comienzos de 1812 Manuel Belgrano fue nombrado Jefe del Ejército del Norte para enfrentar a las fuerzas realistas que aún controlaban el Alto Perú. Con mucho esfuerzo llevó a las tropas patriotas hasta Salta, y en mayo pasó a Jujuy . Mientras tanto el general realista Manuel de Goyeneche salió desde Cochabamba rumbo al sur. Cuando el choque era inminente, Buenos Aires ordenó a Belgrano que se repliegue hacia Córdoba. El general patriota obedeció pero obligando a la población a seguirlo, destruyendo a su paso todo lo que podría ser de utilidad al enemigo.

Goyeneche envió una vanguardia al mando de Pío Tristán, pero Manuel Belgrano lo derrotó en las batallas de Tucumán (24-09-1812) y Salta (20-02-1813). Animado por estos triunfos, Belgrano avanzó sobre el Alto Perú, pero aquí fue derrotado por el poderoso ejército del general español Joaquín de Pezuela en las batallas de Vilcapuquio (01-10-1813) y Ayohuma (14-11-1813), perdiendo gran parte de sus hombres y casi toda su artillería. Esto trajo como consecuencia su destitución y retorno a Buenos Aires.

Manuel Belgrano, creador de la Bandera de Argentina.
Dibujo: CHESE Ilustraciones (Flickr).

Entre 1814 y 1815, sirvió a su patria como diplomático, gestionando ayuda en Inglaterra. A su retorno hizo propaganda a favor de un régimen monárquico constitucional para las Provincias Unidas del Río de la Plata, proponiendo nombrar como primer Rey a Juan Bautista Túpac Amaru, un anciano hermano del peruano Túpac Amaru II. En 1816, fue uno de los promotores de la Declaración de Independencia en el Congreso de Tucumán (09-06-1816).

En sus últimos años de vida, Manuel Belgrano combatió en la guerra civil contra los federales, dirigiendo tropas contra las provincias rebeldes de Santa Fe y Santiago de Estero. Pero a mediados de 1819, pidió licencia por enfermedad y se estableció en Buenos Aires. Víctima de una hidropesía, falleció el 20 de junio de 1820.

Monumento a Manuel Belgrano en Luján, Argentina.
Foto: Andy Tourguide (Flickr).

22/05/2010

BIOGRAFÍA DE MANUEL BELGRANO

Manuel Belgrano, héroe de la Independencia de Argentina.
Foto: ARTExplorer
(Flickr).

Biografía de Manuel Belgrano

Manuel Belgrano González nació en Buenos Aires el 3 de junio de 1770. Sus padres fueron el comerciante italiano Doménico Belgrano y la dama criolla María Josefa González. En su niñez estudió en el Colegio San Carlos de Buenos Aires. En su juventud viajó a España para estudiar Derecho en la Universidad de Salamanca. El estallido de la Revolución Francesa en 1789 lo inclinó definitivamente a favor de los principios de libertad, igualdad y defensa de la propiedad privada. Se convirtió en un ávido lector de las obras Montesquieu, Voltaire, Rousseau, Quesnay y Adam Smith.

En 1794 regresó a Buenos Aires para trabajar como Secretario del Consulado de Comercio, cargo que ejerció hasta 1810. Durante su gestión trató de fomentar la industria impulsando la educación. Cuando los ingleses invadieron Buenos Aires en 1806, Manuel Belgrano comandó un batallón de milicias, pero su nula formación castrense lo obligó a batirse en retirada y huir hacia la Banda Oriental (Uruguay). Después de que Liniers expulsara a los británicos, Belgrano regresó a Buenos Aires y se incorporó al Regimiento de Patricios de Cornelio Saavedra para adquirir conocimientos militares.

Monumento a Manuel Belgrano frente a la Casa Rosada de Buenos Aires. Foto: Photonooner (Flickr).

Cuando Napoleón invadió España en 1808, Manuel Belgrano se unió a los carlotistas, los criollos que pensaban darle la corona de las colonias a la infanta Carlota Joaquina, para obtener la independencia. Cuando fracasó este plan, siguió trabajando en el Consulado, siempre abogando por la libertad de comercio internacional.

Cuando estalló la Revolución de Mayo de 1810, Belgrano participó activamente en el Cabildo Abierto que derrocó al virrey Hidalgo de Cisneros, y fue elegido vocal de la Primera Junta de Gobierno. En agosto del mismo año fue nombrado General del Ejército Libertador de Paraguay, y aunque fue derrotado en la batalla de Paraguarí, contribuyó a la emancipación inmediata de ese territorio. En febrero de 1812, cuando se encontraba en campaña contra los realistas de la Banda Oriental creó la bandera de Argentina, albiceleste y con el dios Sol de los incas en la parte central. (Continuará)

Bandera de Argentina. Foto: Koluso (Flickr).

18/05/2010

LOS SOCIOS DE LA CONQUISTA DEL PERÚ

Francisco Pizarro en Panamá en 1524.
Dibujo: Suárez del Árbol.


Los socios de la conquista del Perú

Entre 1522 y 1524, los rumores de la existencia de un imperio rico en metales preciosos en el sur del continente eran muy fuertes en Panamá. Sin embargo, el gobernador Pedro Arias Dávila prefería concentrar su energía en la conquista de las actuales Costa Rica y Nicaragua. Pedrarias creía que las noticias eran mentiras de los indios o exageraciones de Pascual de Andagoya.

Sin embargo, los veteranos conquistadores de Tierra Firme Francisco Pizarro y Diego de Almagro presentían que algo grande estaba por descubrir más al sur del río San Juan. Ambos tenían encomiendas, tierras y ganado en Panamá, y disfrutaban de rentas y comodidades, pero envidiaban la gloria y fama que Hernán Cortés y Pedro de Alvarado, los conquistadores del Imperio Azteca.

Decididos a arriesgarlo todo, le confiaron sus planes al fraile Hernando de Luque, maestrescuela de la catedral de Panamá, poseedor de cierta fortuna y amigo del gobernador Pedrarias. El sacerdote aceptó ayudarlos, con la condición de que la repartición de las ganancias se haga en tres partes iguales. Entonces se fundó la “Compañía del Levante”. Pizarro, Almagro y Luque juraron ante la cruz dedicar todos sus esfuerzos y recursos para el éxito de la empresa. Para sellar el pacto comulgaron con una hostia partida en tres pedazos.

Francisco Pizarro, Diego de Almagro y Hernando de Luque en Panamá.
Dibujo: Jorge Salazar.


Francisco Pizarro se comprometió a comandar las expediciones, Diego de Almagro asumió el reclutamiento de soldados y el aprovisionamiento de los buques, mientras que Hernando de Luque gestionaría los fondos y licencias. Sin embargo, muchos historiadores sostienen que detrás de Luque intervenía el rico comerciante Gaspar de Espinoza, quien habría sido el verdadero sostén económico de la empresa perulera durante los tres viajes de Pizarro.

Finalmente, a la hora de gestionar la autorización del gobernador Pedrarias, éste exigió como condición la cuarta parte de las riquezas obtenidas. Los socios originales tuvieron que aceptarlo, para no echar a perder todo lo que ya se había invertido y preparado. En setiembre de 1524, zarpó de Panamá un barco llamado “Santiago”, llevando a Francisco Pizarro y ciento doce cristianos dispuestos a todo por ser ricos o morir en el intento.

En la isla de Taboga, frente a Panamá, Francisco Pizarro tenía una encomienda de 150 indígenas. Foto: Organic Sculpture (Flickr).

17/05/2010

BIOGRAFÍA DE MARIANO MORENO

Retrato de Mariano Moreno pintado por Antonio Estrada.
Foto: Bastique (Flickr).


Biografía de Mariano Moreno

Mariano Moreno Valle nació el 23 de setiembre de 1778, en Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata. Sus padres fueron el español Manuel Moreno y la criolla Ana María Valle, miembros de la clase media bonaerense. Fue alumno destacado del colegio San Carlos, y en 1799 ingresó a la Universidad de Chuquisaca, donde estudió Derecho.

En sus años universitarios se formó intelectualmente con las obras ilustradas de Montesquieu, Voltaire, Diderot y Juan Jacobo Rousseau. Imbuido de las doctrinas liberales, escribió su tesis doctoral titulada Disertación jurídica sobre el servicio personal de los indios, donde criticó duramente el régimen colonial que oprimía a los indígenas en las minas y haciendas.

Como abogado se inició defendiendo a los indígenas que denunciaban a sus patrones abusivos. Mariano Moreno se enfrentó incluso al Intendente de Charcas y al alcalde de Chayanta, poderosos funcionarios que lo vieron como un peligroso radical que soliviantaba a los indios. En 1804, se casó con María Guadalupe Cuenca, con quien tuvo un hijo llamado también Mariano. Al año siguiente, se trasladó con su nueva familia a Buenos Aires. Al instalarse en esta ciudad, trabajó como relator de la Audiencia y asesor del Cabildo.

Cabildo de Buenos Aires. Foto: Maxtdf (Flickr).

Cuando en 1806 y 1807 los ingleses invadieron Buenos Aires, Moreno apoyó la movilización de las fuerzas criollas y celebró la expulsión de los británicos. Sin embargo, cuando España fue invadida por Napoleón en 1808, se mostró a favor de la alianza de la Junta Central de Sevilla con Inglaterra, y argumentó a favor del libre comercio con esta potencia. En 1809, se incorporó a las reuniones clandestinas de los criollos independentistas del Río de la Plata.

En mayo de 1810, los bonaerenses se enteraron de la caída de la Junta Central de Sevilla y la creación de un Consejo de Regencia en Cádiz. Esto fue aprovechado por los separatistas para derrocar al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. El día 25 de mayo se instaló la Primera Junta de Gobierno, encabezada por Cornelio Saavedra, y Moreno fue nombrado Secretario del nuevo régimen independiente. Desde su cargo impulsó la apertura comercial con los ingleses y el endurecimiento de la represión contra los realistas. En agostó de 1810, mandó fusilar al ex – virrey Santiago de Liniers.

Los sectores moderados del gobierno, como el presidente Cornelio Saavedra, vieron con preocupación la impetuosidad de Mariano Moreno, quien en sus discursos y publicaciones se mostraba como un revolucionario jacobino, partidario de medidas sociales y económicas más profundas. En diciembre de 1810, Saavedra consiguió incorporar al gobierno a los representantes de las provincias del interior, formándose así la Junta Grande. Los nuevos miembros de la Junta eran poderosos propietarios conservadores y partidarios del federalismo. Para alejar a Moreno, se le encomendó una misión diplomática en Londres.

A fines de febrero de 1811, Mariano Moreno se embarcó en la goleta “Fama”, rumbo a Gran Bretaña. Al pasar por aguas brasileñas, sintió un malestar estomacal y el capitán del barco le suministró una sobredosis de medicina con arsénico que le provocó la muerte en la madrugada del 4 de marzo de 1811. Muchos historiadores creen que todo fue planeado por Cornelio Saavedra.

Monumento a Mariano Moreno en La Plata, Argentina.
Foto: TM ZZ (Flickr).

16/05/2010

EL ONCENIO DE LEGUÍA Y EL DECENIO DE FUJIMORI

Augusto B. Leguía en portada del Time (setiembre de 1930).
Foto: Archivo Life.


Entre el Decenio de Fujimori y el Oncenio de Leguía. Una historia comparada.

Fueron los dos dictadores civiles más importantes del siglo XX peruano. Fujimori y Leguía marcaron época a su modo. Sus semejanzas son más que evidentes, pero algunas de ellas han pasado desapercibidas. A continuación mencionaremos los puntos en común de estos dos personajes; cuyas huellas son muy profundas en la política peruana, para bien o para mal.

Por: Eddy Romero Meza

Entre la “Patria Nueva” y “Cambio 90”

Leguía y Fujimori fueron profesionales provenientes de la clase media. Ambos adoptaron en 1919 y 1990 respectivamente, fuertes discursos populistas de transformación social. De este modo, derrotaron a los candidatos de la derecha política de la época: el civilista Ántero Aspíllaga y el fredemista Mario Vargas Llosa.

Bajo el lema de la “Patria Nueva” (nombre tomado de un artículo del simpatizante leguiísta Abraham Valdelomar) Leguía prometerá una renovación de la política nacional. Por su parte Fujimori a través del lema “Honradez, tecnología y trabajo” y su agrupación cambio 90, asegurará a los peruanos, un profundo cambio en la vida política del país. Esta demás decir, que ambos devinieron en regímenes fuertes o dictaduras civiles.

Para asegurar su posición como gobernantes Leguía y Fujimori, se valieron de golpes de estado, que les permitieron cambiar la constitución política. De este modo la constitución de 1860 fue sustituida por la constitución leguiísta de 1920 y la constitución de 1979 fue reemplazada por la constitución fujimorista de 1993.

También conviene destacar, que tras el ascenso de ambos gobernantes, sobreviene una crisis o extinción de los grupos o partidos tradicionales de la época. El partido Civil, Demócrata y Constitucional durante los años 20s; y Acción Popular, el APRA, IU y el PPC, durante los noventas.

Leguía y Fujimori, son los únicos presidentes de la historia peruana que lograron reelegirse dos veces. Para ello se valieron de sus mayorías en el congreso. Leguía aplicando dos enmiendas a la constitución (1923 y 1927) y Fujimori mediante una ley de “interpretación autentica” de la constitución. Sin embargo, el tercer mandato de ambos, no dura más de un año.

El autoritarismo fue notorio en ambos regímenes. Esto se expresó a través de la organización de una policía secreta a cargo de Damián Mústiga, en el caso de Leguía y la creación del SIN, manejado por Vladimiro Montesinos, en el caso de Fujimori. En esta misma línea, destaca la intervención sobre los medios de prensa. Recuérdese el caso del diario La Prensa en los años veintes y el canal 2 en los años noventas.

Alberto Fujimori en portadas nacionales (setiembre de 2007).
Foto: Javi270270 (Flickr).


De Leticia a Tiwinza

A nivel internacional, ambos gobernantes, tuvieron problemas fronterizos con vecinos del norte. Las negociaciones culminaron en acuerdos que implicaron cesión territorial. De este modo, Leguía entrega el trapecio amazónico y el poblado de Leticia a Colombia. Mientras Fujimori cede al Ecuador, parte de la zona denominada Tiwinza y facilita el acceso al río amazonas. Gracias a estos acuerdos, Colombia y Ecuador se convierten plenamente en países amazónicos.

Otro punto en común es que ambos establecen negociaciones con Chile durante sus gobiernos. Leguía firma el “Tratado de Lima” con Chile en 1929. Fujimori complementara el mismo acuerdo en 1999.

Los tratados internacionales firmados por estos personajes, son considerados lesivos para los intereses nacionales. En ambos casos, la región más afectada en su soberanía será el departamento de Loreto.

El Washington peruano y el samurái japonés

Leguía y Fujimori en el campo económico y financiero, asumirán una fuerte dependencia hacia el capital extranjero (principalmente norteamericano). El modelo de desarrollo estará basado en la exportación de materias primas (minerales sobre todo). Leguía se convierte en el engreído de las administraciones yanquis, al punto de ser llamado el “Washington peruano”. Fujimori por su lado, se convierte en un notorio aliado estadounidense, y adoptante incondicional del famoso “Consenso de Washington”.

El Perú, durante el régimen de Leguía y Fujimori, gozará de un importante crecimiento económico. Sin embargo, hacia el final de sus gobiernos, el país deberá enfrentar fuertes crisis financieras internacionales: el crack de Wall Street (1929) y la crisis rusa y asiática (1998).

Recuérdese también, que bajo el Oncenio, funciona plenamente la Caja de Depósitos y Consignaciones, mientras que durante el Fujimorato se extiende la labor de la Sunat.

La modernización leguiísta y la modernización fujimorista

Es importante destacar que el Perú, experimentó una notable modernización durante estos periodos. Esta se evidenció, sobre todo, en la transformación de la ciudad y la mejora de las vías de comunicación.

Leguía construye bajo su mandato la red vial nacional. Fujimori invertirá cientos de millones en la construcción de pistas al interior del país.

Las comunicaciones experimentan una revolución: aparece la radio (OAX) bajo el oncenio e internet (RCP) durante el fujimorato.

Recuérdese además, que el Perú participó bajo Leguía y Fujimori en las Expos de Sevilla de este siglo: 1929 y 1992.

Coinciden ambos gobiernos también, en la aparición de fortísimos fenómenos de El Niño (1927 y 1998). Así como, en la proximidad o alianza con sectores de la iglesia. El arzobispo Lissón en el caso de Leguía, y el arzobispo Cipriani en el caso de Fujimori.

El ocaso de Leguía y Fujimori.

El autoritarismo y el propósito de perpetuarse en el poder, fueron dos factores comunes en el fin de estos regímenes. A esto se suma, el contexto de crisis económica derivada de la crisis financiera mundial.

Leguía y Fujimori, fugaran del país con suertes distintas, pero al final, terminaran en el banquillo de los acusados. Son los únicos casos de presidentes procesados por la justicia peruana.

A ambos les sucederán veteranos políticos sureños: el cusqueño Valentín Paniagua y el abancaíno Samanéz Ocampo. Sus gobiernos serán provisionales, pero de notable gestión. En ambos cabe destacar, el mejoramiento (y adecentamiento) del sistema electoral peruano.

Curiosidades de Leguía y Fujimori

Datos singulares en torno a Fujimori y Leguía, han sido advertidos a lo largo de estos años. Estos son algunos de ellos:

- Leguía era nipófilo y fomentó mucho la inmigración japonesa.

- Vivieron solitarios en Palacio: Leguía como viudo; Fujimori como divorciado.
- La libra peruana valía US$3.67 a la caída de Leguía. El dólar estaba a S/.3.67 en vísperas de la segunda vuelta del 2001.

- Leguía asumió la Compañía Peruana de Vapores; Fujimori la liquida.

- La aerolínea Faucett se funda bajo Leguía. Se cierra con Fujimori.

- Desecharon a sus herederos aparentes (Germán Leguía y Jaime Yoshiyama).

- Leguía deportó a Haya y Fujimori persiguió a García.

- A los sureños Samanez Ocampo y Valentín Paniagua, les sucedieron dos norteños: el piurano Sánchez-Cerro y el ancashino Toledo.

Fuentes:

- Historia de la República del Perú. Jorge Basadre Grohmann.
- Fujimori y Leguía. Antonio Zapata. Diario La República. 9 de enero de 2008.
- Paralelos históricos. Aldo Mariátegui. Diario Correo.16 de Febrero de 2009.

14/05/2010

FOTOS DE LA PLAZA MAYOR DE LIMA

El 18 de enero de 1535, Francisco Pizarro fundó la ciudad de Lima, convirtiéndola en la capital de la gobernación de Nueva Castilla. De la etapa colonial permanecen en pie la Catedral de Lima, la Casa del Oidor y la Pileta central. En las décadas de 1920 y 1930, se construyeron los demás edificios que la rodean: El Palacio de Gobierno, la Municipalidad de Lima, el Palacio Arzobispal, el Portal de Botoneros, el Club de la Unión.

Fotos de la Plaza Mayor de Lima
(Fotógrafo: Arturo Gómez Alarcón)

La Catedral de Lima

La Casa del Oidor

La Pileta central


Carruaje y Palacio de Gobierno

La Municipalidad de Lima

El Palacio Arzobispal

El Portal de Botoneros


El Club de la Unión

LA EXPEDICIÓN DE PASCUAL DE ANDAGOYA

Manglares del Pacífico colombiano, explorado por Andagoya en 1522.
Foto: Arizacarolina (Flickr).


La expedición de Pascual de Andagoya

En 1522, el vasco Pascual de Andagoya ejercía el cargo de Visitador General de los Indios de Castilla de Oro. Un día, explorando el golfo de San Miguel, los indígenas le informaron que pasando la punta de Garachine reinaba un poderoso y rico cacique llamado Birú o Pirú. Andagoya decidió avanzar hacia esas tierras “que hasta entonces no se había descubierto”.

Después de siete días de navegación por la costa encontró el navegable río Baudó. Al remontarlo algunas leguas, encontró una fortaleza de indios que lo atacaron tenazmente. Terminando el combate Andagoya y sus hombres aceptaron la rendición del cacique Birú, quien para ganarse la amistad de sus captores ofreció ayudarles en explorar más al sur, en la región del Chocó (Colombia). Navegando por la costa llegaron al río San Juan, en cuyo delta se volcó la canoa que llevaba al capitán español, quien quedó herido y ordenó retorno.

Vista del río San Juan, cerca de su desembocadura en el Pacífico colombiano.
Foto: Laloking97 (Flickr).


Llegando a Panamá, Andagoya escribió varios informes y cartas, donde, en lugar de Birú o Pirú, decía haber descubierto las tierras de “Perú”. El historiador Miguel Maticorena Estrada descubrió el documento más antiguo donde aparece la palabra Perú. Tiene como fecha el 23 de julio de 1523, y se refiere como “provincia del Perú” a las tierras colombianas que exploró Andagoya el año anterior. Poco años después, los españoles llamarían Perú al Imperio de los Incas.

Indígenas de la etnia emberá navegando en el río San Juan, Colombia.
Foto: Pcerisolafernandez (Flickr).

11/05/2010

BIOGRAFÍA DE CORNELIO SAAVEDRA

Cornelio Saavedra, líder de la Revolución de Mayo de 1810.
Pintura: B.Marcel.


Biografía de Cornelio Saavedra

Cornelio Saavedra y Rodríguez nació el 17 de septiembre de 1759 en Potosí, cuando era un corregimiento del Virreinato del Perú. Sus padres fueron los terratenientes criollos Santiago Saavedra y Teresa Rodríguez. Cuando tenía 8 años fue llevado a Buenos Aires para ser matriculado en el Colegio Real de San Carlos, donde fue un destacado estudiante. Desde 1776 se dedicó a la administración de las fincas familiares.

En 1787, ingreso al Cabildo de Buenos Aires para ocupar diversos cargos administrativos. Al año siguiente contrajo matrimonio con María Cabrera y Saavedra, su prima hermana. En 1801, se convirtió en Alcalde de Primer Voto y en 1805 fue nombrado Administrador de Granos, para encargarse del abastecimiento de trigo y harina en la Capital del Virreinato del Río de la Plata.

Cuando los ingleses invadieron Buenos Aires en 1806 y 1807, Cornelio Saavedra comandó el Cuerpo de Patricios, que tuvo destacada actuación en la expulsión de los agresores. Con sus milicias apoyó el gobierno de Santiago Liniers, un francés cercano a los intereses criollos. Siguió al mando de sus tropas durante el régimen de virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, nombrado por la Junta Central de Sevilla, en el contexto de la Invasión Napoleónica en España.

Soldado del Cuerpo de Patricios de Buenos Aires.
Foto: Johanes Duarte 2010 (Flickr).


Las políticas anticriollas del virrey Hidalgo de Cisneros y la crisis de la monarquía española propiciaron una gran conspiración bonaerense donde Cornelio Saavedra tuvo un rol protagónico. En mayo de 1810, encabezó la revolución que derrocó al virrey español y presidió la Primera Junta de Gobierno. Este fue el primer régimen de Argentina independiente.

A pesar de la enorme popularidad de Saavedra, en los meses siguientes se ganó un creciente número de opositores, quienes, encabezados por Mariano Moreno, lo acusaban de obstaculizar reformas económicas y sociales favorables al pueblo. Por otro lado, los realistas de Montevideo, Paraguay y el Alto Perú le asestaron duros golpes militares. A mediados de 1811, fue derrocado por los morenistas y se retiró a Mendoza, para luego exiliarse en Chile. Regresó en 1815 y tres años después fue rehabilitado. En la década de 1820 escribió Memoria autógrafa, donde explica su versión sobre la Revolución de Mayo de 1810. Falleció en Buenos Aires, el 29 de marzo de 1829.

Monumento a Cornelio Saavedra en Buenos Aires.
Foto: Yoargentino (Flickr).

10/05/2010

LA FUNDACIÓN DE PANAMÁ EN 1519

Pedro Arias Dávila, "Pedrarias", el fundador de Panamá.
Imagen: Bruceruiz.


La fundación de Panamá en 1519

La belicosidad de los indios kunas contra la ciudad de Santa María de la Antigua y las constantes noticias sobre las grandes riquezas de las costas del Mar del Sur hicieron que el gobernador Pedro Arias Dávila tomara la decisión de fundar una nueva ciudad en el golfo de San Miguel. Así, el 15 de agosto de 1519 nació Nuestra Señora de la Asunción de Panamá, capital de la gobernación de Castilla de Oro y primera ciudad española a orillas del Océano Pacífico.

Rápidamente, creció la nueva urbe con la llegada de muchos cristianos que soñaban con la conquista de tribus o reinos indígenas llenos de oro, plata, perlas y piedras preciosas. También se acomodaron burócratas, frailes, artesanos y comerciantes que también deseaban participar de las crecientes ganancias que producía la cruenta explotación de los indios.

Torre de la Catedral de Panamá La Vieja. Foto: Printking (Flickr).

Entre los vecinos fundadores de Panamá se encontraban los soldados Francisco Pizarro y Diego de Almagro. Se conocieron en Santa María de la Antigua en 1514 y se hicieron muy amigos en las diversas campañas de exploración y conquista de las tribus indígenas de la región del Darién. En Panamá, se hicieron propietarios de un gran establo, convirtiéndose en socios de un rentable negocio de venta de ganado vacuno. Pizarro, además, poseía una encomienda de trescientos indios en la pequeña isla de Taboga. Se convirtió en uno de los vecinos principales y más ricos de Panamá, llegando, incluso, a ejercer los cargos de visitador, regidor y alcalde entre 1520 y 1523.

En 1520, llegaron a Panamá las primeras noticias sobre las hazañas de Hernán Cortés y los fabulosos tesoros que obtenían sus hombres en tierras de los aztecas. Centenares de soldados y aventureros se dirigieron a México para incorporarse a su conquista. Pizarro y Almagro no estuvieron entre ellos. Ambos presentían que un imperio más grande y rico esperaba por ellos en el Mar del Sur.

Maqueta de Panamá La Vieja. La ciudad fue destruida en 1671.
Foto: Imagen 09 (Flickr).


08/05/2010

BICENTENARIO DE INDEPENDENCIA DE ARGENTINA

Cabildo Abierto de Buenos Aires, donde los patriotas criollos decidieron expulsar al virrey Hidalgo de Cisneros. Pintura: Juan Manuel Blanes.

Bicentenario de la Independencia de Argentina

El próximo 25 de mayo de 2010 la hermana República de Argentina celebra el bicentenario del derrocamiento de Baltasar Hidalgo de Cisneros, el último virrey español del Río de la Plata. Aquel histórico día el pueblo de Buenos Aires vio nacer el primer gobierno de Argentina independiente, el único de Sudamérica que logró resistir la arremetida de las fuerzas reaccionarias coloniales en la década de 1810.

Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. Imagen: Centro Virtual Cervantes.

Ya en 1776, Buenos Aires había se había independizado del Virreinato del Perú, al convertirse en la capital del nuevo Virreinato del Río de la Plata, y dos años después fue favorecido con el Decreto de Libre Comercio, que le permitió el intercambio directo con España. Pero el entusiasmo de los criollos se disipó rápidamente al ver que las reformas del rey Carlos III incluían dar preferencia a los españoles en los nuevos cargos burocráticos y los privilegios comerciales. Los criollos de clase alta se atrincheraron en el Cabildo, y en su seno madurarían las conspiraciones patriotas a comienzos del siglo XIX.

La oportunidad de demostrar su capacidad de organización y lucha llegó en 1806, cuando Buenos Aires fue atacada e invadida por los ingleses. Mientras el virrey Rafael de Sobremonte huía con muchos chapetones hacia el interior, los criollos combatieron al lado del francés Santiago de Liniers, logrando derrotar y expulsar a los invasores. En 1807, los volvieron a vencer. El pueblo bonaerense se organizó en milicias armadas convenientemente para enfrentar nuevas arremetidas. El jefe de estas tropas criollas era Cornelio Saavedra, futuro protagonista de la Revolución de Mayo de 1810.

General Cornelio Saavedra. Foto: Bastique (Flickr).

En 1809, la Junta Central de Sevilla envió como nuevo virrey a Baltazar Hidalgo de Cisneros, quien ordenó la desmovilización de las milicias y el restablecimiento del monopolio comercial español, pero los criollos rechazaron ambas medidas. Mantuvieron sus tropas armadas y presionaron por la tolerancia de comercio con Inglaterra, que ahora era aliada de la Junta Central de España en la guerra contra Napoleón. El virrey, consciente de la debilidad de sus fuerzas y sin esperanza de recibir ayuda de la metrópoli, aceptó las demandas de Buenos Aires.

Un grupo de criollos separatistas se reunía secretamente discutiendo diversos planes para derrocar al virrey, aprovechando la guerra en España. Los más activos eran los militares Cornelio Saavedra y Miguel de Azcuénaga, los abogados Manuel Belgrano, José Castelli y Mariano Moreno, y los comerciantes Juan Larrea y Domingo Matheu. Solo esperaban un acontecimiento propicio para entrar en acción y tomar el poder. El 17 de mayo de 1810 llegó una noticia que desencadenó la revolución. En España había caído la Junta Central, la que había nombrado virrey a Hidalgo de Cisneros, y se había instalado un Consejo de Regencia, arrogándose la representatividad de España y las colonias. En los días siguientes los conspiradores movilizaron las milicias y convocaron al pueblo a Cabildo Abierto y destituyeron al virrey, declarando que su autoridad era ilegítima, al no existir la Junta que le había otorgado el cargo. Los españoles no pudieron evitar que el día 25 de mayo de 1810 los rebeldes formaran la Primera Junta de Gobierno, encabezada por Cornelio Saavedra e integrada por idealistas criollos, inspirados en las banderas de la Revolución Francesa y la Independencia de Estados Unidos.

Local del Cabildo de Buenos Aires. Foto: Ing Cam (Flickr).

Por algunos años, los rioplatenses utilizaron la “máscara de Fernando”; es decir, decían reconocer a Fernando VII como su legítimo monarca. Pero en la práctica, combatieron todos los intentos de restaurar el colonialismo. En 1816, en el Congreso de Tucumán, los argentinos declararon su independencia, levantando las banderas de la libertad sudamericana. Sabían que grandes dificultades y conflictos internos les aguardaban, pero estaban decididos a mantenerse libres de cualquier dominación extranjera, para siempre.

Pirámide de Mayo, en la Plaza de Mayo, Buenos Aires. Foto: Vtveen (Flickr).

07/05/2010

PRIMERAS EXPEDICIONES EN BUSCA DEL IMPERIO DE LOS INCAS

Pedro Arias Dávila, "Pedrarias", organizó en Santa María de la Antigua las primeras expediciones en busca de riquezas en las costas del Mar del Sur. El busto se ubica en Panamá. Foto: Hawkinsa90 (Flickr).

Primeras expediciones en busca del Imperio de los Incas

Muchos historiadores opinan que las noticias sobre un fabuloso reino a orillas del Mar del Sur que dio el indio Panquiaco a Vasco Núñez de Balboa se referían al Imperio de los Incas. En el golfo de San Miguel, ya en el Pacífico panameño, el cacique Tumaco le confirmó a Balboa que “por aquella costa en adelante había grande cantidad de oro, y ciertos animales sobre que ponían sus cargas las gentes della”, incluso dibujó en la arena “las ovejas de aquella tierra”, o sea las llamas del Tahuantinsuyo. Esto ocurrió a finales de 1513.

Vista del pueblo de La Palma, en el golfo de San Miguel, Panamá. Foto: Rita Willaert (Flickr).

Como vimos en la biografía de Balboa, este caudillo anhelaba liderar la conquista de las prometedoras tierras del Sur, pero en 1514 llegó el nuevo gobernador Pedro Arias Dávila, quien le puso mil y un obstáculos, llegando al extremo de ordenar su captura y decapitación en 1519. El mismo año de su llegada a Santa María de la Antigua, "Pedrarias" le encargó al capitán gallego Francisco de Becerra encabezar una expedición por la costa del Mar del Sur. Becerra cruzó el istmo de Panamá y llegó al golfo de San Miguel. Aquí tuvo noticias de tierras muy ricas hacia el suroriente, pertenecientes a un cacique llamado Birú. Entonces, siguió navegando, pasó por la región de Chochama y descubrió la punta de Garachine, donde termina el golfo de San Miguel. No se atrevió a arriesgarse más y a comienzos de 1515, regresó a Santa María de la Antigua saqueando las aldeas indígenas que encontraba en su camino.


Ubicación del archipiélago de las Perlas, al noroeste de la punta de Garachine, en Panamá.

Casi de inmediato, Pedrarias envió al capitán Gaspar de Morales rumbo a las islas de Terarequí, conocidas también como el archipiélago de las Perlas. Llevó ciento cincuenta hombres y su lugarteniente fue Francisco Pizarro. Al llegar al golfo de San Miguel los hispanos capturaron algunas canoas y avanzaron hacia el archipiélago, donde después de fieros combates contra los nativos de apoderó de varias canastas repletas de perlas. Regresando a la costa, Morales y Pizarro decidieron atravesar la punta de Garachine, para conocer al cacique Birú, poseedor de muchas riquezas. Escogieron sesenta hombres y enrumbaron hacia el sur, pero fracasaron por la enconada resistencia de los indios. De regreso a Santa María de la Antigua, incendiaron varios pueblos y mataron muchos prisioneros, incluso mujeres y niños.

Vista de la punta de Garachine, explorado por Francisco de Becerra, Gaspar de Morales y Francisco Pizarro entre 1514 y 1515. Foto: Asaph Warwick (Flickr).