27/02/2011

IMÁGENES DE LA CULTURA WARI

El Imperio Wari surgió en el siglo VII d.C., unos 850 años antes que el Imperio de los Incas. Tuvieron un poderoso ejército que los llevó a dominar la costa, sierra y selva del Antiguo Perú. Tuvieron grandes ciudades, templos, depósitos, caminos y un refinado estilo artístico que difundieron por los Andes junto al culto al dios Wiracocha. Las siguientes ilustraciones nos dan una idea de la grandeza de su civilización.

Imágenes de la Cultura Wari

Soldados del Imperio Wari. Dibujo: Dionisio Torres.

Templo en forma de "D" de Viñaque, capital del Imperio Wari.
Foto: Anaiz Kusedy (Flickr).

Pared de Piquillaqta, ciudad wari en la sierra del Cusco.
Foto: Templar (Flickr).

La Dama de la Máscara, descubierta en la Huaca Puqllana, Lima.
Foto: Agencia Andina.


Vasjia de estilo Wari en el Museo de la Nación. Lleva imágenes del dios Wiracocha. Foto: Arturo Gómez Alarcón.

Cántaro de estilo Wari en el Museo de la Nación.
Foto: Arturo Gómez Alarcón.

Gorro de cuatro puntas en el Museo de la Nación.
Foto: Arturo Gómez Alarcón.

Brazaletes de oro del "Señor de Wari", descubierto recientemente en Vilcabamba, Selva de Cusco. Foto: Felipe Tapia (RPP).

26/02/2011

EL IMPERIO WARI

Máscara del "Señor de Wari" descubierto en Vilcabamba (Selva del Cusco).
Foto: Giancarlo Shibayama (El Comercio).


El Imperio Wari


Wari
fue un estado militarista y teocrático ayacuchano que se expandió a nivel panandino, convirtiéndose en el primer imperio del Perú . Su capital fue Viñaque o Wari (a 25 kilómetros de Huamanga), una impresionante ciudad de piedra construida hacia el siglo VII d.C. Hacia el año 800 d.C. el Imperio Wari alcanzó su máxima expansión, conquistando hasta Lambayeque y Cajamarca, por el norte; y Cusco y Moquegua, por el sur. Sus guerreros también anexaron parte de la selva, como lo demuestra el reciente hallazgo del "Señor de Wari" en Vilcabamba.

Para aprovechar al máximo la fuerza de trabajo y los excedentes productivos de las regiones sometidas, el Imperio Wari contó con varias ciudades "cabeceras de región", como: Piquillaqta (Cusco), Vilcabamba (Cusco), Cajamarquilla (Lima), Huarivilca (Junín), Huiracochapampa (La Libertad) y Pátapo (Lambayeque). También se han hallado restos arquitectónicos de origen Wari en Conchopata (Ayacucho), Coscopa (Arequipa), Cerro Baúl (Moquegua), Atarco (Ica), Pachacámac (Lima), Vilcashuaín (Ancash) y Marcahuamachuco (La Libertad).

Mausoleo de Viñaque, capital del Imperio Wari.
Foto: Arturo Gómez Alarcón.


Los arqueólogos sostienen que con Wari se inicia una verdadera planificación urbana, con grandes ciudades donde se priorizan las construcciones de carácter político-militar sobre las de índole religioso. Además, todas sus ciudades estuvieron interconectadas por una impresionante red vial conocida como el Capac Ñan, la que más tarde fue reutilizada y ampliada por el Imperio de los Incas.

El predominio de Wari en el mundo andino fue declinando a partir del siglo X d.C. Muchos pueblos lograron sacudirse de su yugo, para formar los reinos y señoríos que florecieron durante el Intermedio Tardío (Chimú, Chachapoyas, Huanca, Colla, Chanca, etcétera). Su capital Viñaque fue invadida y destruida por los chancas hacia el año 1200 d.C.

Ruinas de Piquillaqta, urbe Wari en la sierra de Cusco.
Foto: Ecoapu (Flickr).

24/02/2011

EL SEÑOR DE WARI EN CUSCO

Pectoral del Señor de Wari.
Foto: Agencia Andina.

El Señor de Wari en Cusco

Los restos de un rico señor del Imperio Wari que vivió en la selva del Cusco fueron presentados ayer en la Casa Garcilaso de la Ciudad Imperial. Los especialistas señalan que es un hallazgo arqueológico tan importante como el del Señor de Sipán en 1987.

El Señor de Wari habría sido un poderoso funcionario del primer imperio del Perú, surgido en la sierra de Ayacucho en el siglo VII d.C., y que extendió sus dominios por gran parte de los Andes peruanos en menos de doscientos años. Su tumba fue descubierta en el sitio arqueológico de Espiritupampa, provincia de La Convención, región Cusco. Es la misma zona donde siglos más tarde vivieron los llamados "Incas de Vilcabamba" (1537-1572).

Este descubrimiento viene a confirmar que el Imperio Wari conquistó parte de la selva peruana, donde construyó llaqtas o centros administrativos mucho antes que el Imperio de los Incas.

Los tesoros del Señor de Wari (pectoral, tejidos, vasijas, brazaletes, cetros y más ornamentos de oro y plata) serán exhibidos durante 15 días más en la casa natal del Inca Garcilaso de la Vega, situada en la Plaza Cusipata (Plaza del Regocijo), a dos cuadras de la Plaza de Armas del Cusco.


Vídeo: El Señor de Wari en la Casa Garcilaso del Cusco



20/02/2011

MUSEOS GRATUITOS EN LIMA

Reo en una mazmorra de la Santa Inquisición de Lima.
Foto: Arturo Gómez.

La Capital del Perú cuenta con muchos museos y la mayor parte de ellos tienen costos de ingreso muy asequibles. Pero hay varios cuyo ingreso es completamente libre para nacionales y extranjeros con solo mostrar un documento de identidad.

Aquí tenemos una lista de siete museos gratuitos de Lima, con sus respectivos enlaces para conocerlos un poco mejor:

Museos gratuitos en Lima








Carruaje del siglo XIX en el Museo Nacional Afroperuano.
Foto: Arturo Gómez.

19/02/2011

MUSEOS DE SITIO EN LIMA

El rico y sorprendente patrimonio arqueológico de Lima es protegido y explicado en varios museos de sitio de nuestra Ciudad Capital. Los primeros en fundarse fueron los de Puruchuco (1960), la Huaca Huallamarca (1960) y Pachacámac (1965); todos gracias a la infatigable labor de don Arturo Jiménez Borja. Después se crearon los de la Huaca Pucllana (1984), "Ernst Middendorf" (2003) y Cajamarquilla (2010).


Para saber más sobre estos importantes sitios arqueológicos y sus museos puedes pinchar en los enlaces de nuestro blog Fotos de Museos
.

Museos de sitio en Lima

Museo de sitio de Puruchuco (distrito de Ate Vitarte)


Museo de sitio Huaca Huallamarca (San Isidro)


Museo de sitio Huaca Pucllana (Miraflores)


Museo de sitio "Ernst Middendorf" (San Miguel)


* Próximamente,
los museos de Pachacámac y Cajamarquilla.

15/02/2011

JOSÉ MARÍA ARGUEDAS CANTANDO

Familia de Tambobamba, distrito de Cotabambas, región Apurímac.
Foto: Antígona (Picasa).

El Carnaval de Tambobamba (Tambobambino) era una de las canciones favoritas de José María Arguedas. En Youtube encontramos una grabación del recordado antropólogo cantándola con mucho sentimiento. También hallamos la versión ejecutada con charango por su amigo Jaime Guardia. Más abajo, pueden leer la traducción del quechua al castellano.


Vídeo: "Carnaval de Tambobamba" cantado por José María Arguedas




Vídeo: "Carnaval de Tambobamba" cantado por Jaime Guardia



Carnaval de Tambobamba (Tambobambino)
Traducción: Sarhuallaqta

Tambubambinu maqtatas
Al muchacho Tambobambino
Yawar mayu apamun
Un río de sangre lo trae
Tambubambinu maqtatas
Al muchacho Tambobambino
Yawar unu apamun
lo trae el agua sangrienta.

Tinyachallanñas tuytuchkan
Su pequeña Tinya se remoja
Qinachallanñas tuytuchkan
Su quenita se remoja
Charankullanñas tuytuchkan
Su charanguito se remoja
Biritillanñas tuytuchkan
Su birretito se remoja.

Wiphalitay wiphala
Wiphala wiphala wiphala
Wiphalalalay wiphala
Wiphalitay wiphala

Khuyakusqan pasñari
La muchacha que quería
Waqayllañas waqaschllan
Sólo llora y llora
Wayllukusqan pasñari
La muchacha que amaba
Llakillañas llakischllan
Sólo sufre y sufre

Punchitullanta qhawaspa
Mirando su ponchito
Charankullanta qhawaspa
Contemplando su charanguito
Biritillanta rikuspa
Mirando su birretito
Qinachallanta rikuspa
Contemplando su quenita

Wiphalitay wiphala
Wiphala wiphala wiphala
Wiphalalalay wiphala
Wiphalitay wiphala

Kunturllañas muyusllan
Dicen que el Cóndor da vueltas
Tambubambinu maskaspa
Buscando al Tambobambino
Kunturllañas muyusllan
Dicen que el Cóndor da vueltas
Tambubambinu maskaspa
Buscando al Tambobambino

Manapunis tarinchu
Y dicen que no lo hallará
Yawar mayus apakun
Pues el río de sangre lo arrastró
Manapunis tarinchu
Y dicen que no lo hallará
Yawar unus apakun
Pues el agua sangrienta se lo llevó

Wiphalitay wiphala
Wiphala wiphala wiphala
Wiphalalalay wiphala
Wiphalitay wiphala

14/02/2011

HOMENAJE A JOSÉ MARÍA ARGUEDAS (VÍDEO)

Mural de José María Arguedas en la Universidad Agraria La Molina.
Foto:
El Colectivo.

Cuatro amigos de José María Arguedas le rinden homenaje en este reportaje de Roy Palomino que vimos primero en el blog "El Útero de Marita".

Vídeo: Homenaje a José María Arguedas

13/02/2011

DIBUJO DE JOSÉ MARÍA ARGUEDAS

José María Arguedas Altamirano (Andahuaylas, 1911 - Lima 1969) fue uno de los más destacados escritores y antropólogos del Perú contemporáneo. Todas sus obras (cuentos, novelas y ensayos) contribuyeron al conocimiento y reconocimiento de la sabiduría y el arte los pueblos andinos. Son imprescindibles: Agua (1935), Yawar Fiesta (1941), Los ríos profundos (1958) y Todas las sangres (1964).

En el blog "Hilario Puma" encontramos una excelente ilustración que le rinde homenaje por el primer centenario de su natalicio.

Dibujo de José María Arguedas
Autor: Dionisio Torres

06/02/2011

GRUPOS HUMANOS DEL PALEOLÍTICO PERUANO

Campamento del Paleolítico peruano en un diorama del Museo de Ancón (Lima).
Foto: Arturo Gómez A.

Grupos humanos del Paleolítico peruano

En el Perú los arqueológos han encontrado y estudiado más de 20 lugares con huellas dejadas por hombres paleolíticos. Buena parte son cuevas, como Guitarrero (Ancash), Lauricocha (Huánuco) y Toquepala (Tacna); otros son sitios abiertos donde construyeron campamentos, como la quebrada de Tacahuay (Moquegua) y la pampa de Paiján (La Libertad). A continuación reseñamos a cinco de los principales habitantes del también llamado periodo Lítico (13000 a.C.-7000 a.C.).



1. El hombre de Guitarrero I

El hombre de Guiterrero I vivió unos 13000 años a.C. a orillas del río Santa, en el distrito de Shupluy, provincia de Yungay, región Ancash. Su existencia fue conocida gracias a sus fogatas e instrumentos líticos (chancadores, martillos de piedra, una punta lanceolada, así como un pequeño cuchillo bifacial), descubiertos y estudiados por el arqueólogo estadounidense Thomas Lynch. Es el habitante más antiguo hasta hoy descubierto en el Perú.

Cueva de Guitarrero frente a la Cordillera Blanca en Yungay, Ancash.
Imagen: Municipalidad de Yungay.

2. El hombre de Tacahuay

El hombre de Tacahuay tiene una antigüedad aproximada de 11000 años a.C. Habitó la Quebrada Tacahuay, cerca de Ilo, Moquegua (costa sur del Perú). Fue descubierto por el arqueólogo estadounidense David K. Keefer. Nos dejaron sus instrumentos líticos de obsidiana y lascas, junto a muchos huesos de anchoveta y aves marinas (piqueros y pelícanos). Es el habitante costeño más antiguo del Perú.

Punta bifacial del hombre de Tacahuay.
Imagen: John Noble Wilford.


3. El hombre de Paiján

El hombre de Paiján habitó la desembocadura del río Chicama, región La Libertad, unos 8000 años a.C. En 1948 el arqueólogo peruano Rafael Larco Hoyle descubrió sus puntas de lanza peduculares, con las cuales cazaba aves y pequeños reptiles llamados pacasos. En la década de 1970 el arqueólogo francés Claude Chauchat desenterró en la zona los esqueletos humanos más antiguos del Perú.

Esqueleto de Paiján. Foto: Claude Chauchat.

4. El hombre de Toquepala

El hombre de Toquepala es el pintor rupestre más famoso del Perú. Habitó en cuevas y abrigos rocosos de la región Tacna, en el sur del país. En la llamada Cueva del Diablo, unos 7600 años a.C, los cazadores nómadas representaron una escena de cacería colectiva denominada "chacu". El hallazgo se realizó en 1963, siendo Emilio González y Jorge Muelle sus primeros estudiosos.

Copia de las pinturas de Toquepala.
Dibujo: Pedro Rojas Ponce.


5. El hombre de Lauricocha

El hombre de Lauricocha habitó las punas de la región Huánuco unos 7500 años a.C. Entre 1958 y 1959 el ingeniero peruano Augusto Cárdich excavó en las cuevas de Lauricocha y descubrió once esqueletos humanos acompañados de abundantes utensilios líticos. En una de las cuevas llamada Chaclaragra halló pinturas que representaban hombres cazando vicuñas.

Puntas líticas del hombre de Lauricocha.
Imagen: Roger Revines.

EL PALEOLÍTICO PERUANO

Hombres paleolíticos elaborando utensilios de piedra. Diorama del Museo de Ancón (Lima). Foto: Arturo Gómez A.

El Paleolítico Peruano

Las primeras bandas de cazadores y recolectores nómadas llegaron a los Andes Centrales unos 13 mil años a.C., encontrando nuestro territorio en condiciones geográficas muy diferentes a las de hoy. Eran los últimos tiempos de un gélido periodo llamado Pleistoceno Tardío, cuando grandes áreas andinas estaban cubiertas por el hielo y el litoral peruano era más ancho que en la actualidad. Nuestros país estaba habitados por grandes mamíferos adaptados a los fríos climas de la “era del hielo”, como los mastodontes, megaterios y gliptodontes.

Los arqueólogos han descartado la existencia del llamado "hombre de Paccaicasa", pero han encontrado restos de habitantes del Pleistoceno Tardío como los hombres de Guitarrero I (Ancash) y de Uchkumachay (Junín), quienes preferían la recolección y la cacería de mamíferos más pequeños (por ejemplo venados y camélidos).

En el 10 mil a.C. las condiciones climáticas cambiaron bruscamente. El gélido Pleistoceno cedió paso al cálido Holoceno. Esto alteró la vegetación y por consiguiente afectó la supervivencia de la megafauna. Los mamíferos gigantes se extinguieron gradualmente, contribuyendo a esto la actividad predatoria de nuestros antepasados, los “cazadores indiferenciados”.

Una llama en el Museo de sitio de la Huaca Puqllana (Miraflores, Lima). Foto: Arturo Gómez A.

En esta nueva etapa surgen proliferan talleres donde se fabricaban armas y utensilios para diferentes actividades. Para cazar a los veloces cérvidos (tarukas) y camélidos (llamas, guanacos) se requería el uso de nuevas tácticas e instrumentos líticos de mejor calidad (puntas de lanza). En este período de “cazadores especializados”, destacan las tradiciones líticas Paijanense (en la costa norte) y Lauricochense (en la sierra central).

Puntas líticas paijanenses exhibidas en la Casona de San Marcos. Foto: Arturo Gómez A.

La unidad social básica era la banda, conformada por un grupo variable de personas que convivía en una cueva o en un campamento. El promedio de personas por banda sería de 30 individuos; donde predominaban las mujeres y los niños. Generalmente, los varones se dedicaban a la caza, mientras que las mujeres aportaban con la recolección de vegetales silvestres. A esto se denomina “división sexual del trabajo”. Los hombres jóvenes y fuertes se encargaban de cazar a las bestias, para conseguir carne, lana y huesos. La gran tarea de cuidar directamente de los bebes y niños estuvo en manos de las mujeres, quienes muchas veces salían a buscar los frutos acompañados de los menores.

Ambas actividades -caza y recolección- eran fundamentales para la supervivencia de la banda y lo más probable es que la llamada división sexual del trabajo no fue excluyente: hombres y mujeres participaban de las diferentes faenas según las condiciones geográficas y necesidades del grupo. Los bienes obtenidos eran distribuidos de acuerdo a las necesidades inmediatas de todos sus miembros. Quien dirigía a una banda era el hombre más fuerte y experimentado, el mismo que gozaría de algunos privilegios ligados a su responsabilidad en el grupo.

Pintura rupestre de Lauricocha (Huánuco) en un panel del Museo de Arqueología, Antropología e Historia del Perú. Foto: Arturo Gómez A.